La escuela Isauro Arancibia nació hace 17 años como centro educativo de adultos, con una maestra y 10 alumnos. Hoy son 40 docentes a cargo de más de 200 chicos en situación de calle.El Metrobus quiso atropellar sus derechos, ellos resistieron. 

Construcción colectiva

“El pibe en situación de calle es alguien con los lazos sociales cortados, y no podemos dejar que les falte este tipo de lugares” cuenta la directora Susana Reyes. Para ello la escuela cuenta con psicólogos, trabajadores sociales y “operadores”, ex alumnos que vuelven a la escuela para ayudar así como algún tiempo atrás alguien los ayudó a ellos.

Todos se reúnen los viernes y debaten tanto los problemas particulares, como estrategias pedagógicas.Además se acercan a la escuela todas las semanas profesionales del Hospital Argerich a dar charlas informativas, al igual que lo hacen desde el CAJ (Centro de Acceso a la Justicia) para informar a los chicos de cuestiones legales y de trámites, por ejemplo: estar documentados.

En el 2007 se le presta al colegio un edificio de la UOCRA para sus actividades, pero “siempre luchamos por nuestro propio espacio, porque no podíamos estar mudándonos constantemente,” relata Susana y fue así como en el 2011  después de luchar consiguieron lugar propio.

Ese mismo año la legislatura destinó 11 millones de pesos para que se arreglara el edificio otorgado, pero el dinero fue frenado por parte del Gobierno de la Ciudad en el año 2014 porque en el mismo lugar que está la escuela había planes para construir un nuevo Metrobus.

“Nos decían que nos iban a dar otro lugar pero no tenía sentido porque no hay vacantes en las escuelas porque no hay tantas, y no construyen más porque no hay lugar para hacerlas”  cuenta Reyes.

Con uñas  y dientes

El Isauro Arancibia luchó una vez más.  La primer acción fue un abrazo a toda la manzana hecha por siluetas, medida en la que colaboró mucha gente porque “el Metrobus no solo complica a la existencia de la escuela, sino a la de muchas instituciones que están a lo largo de toda la Avenida Paseo Colón” informa  Reyes. 

Finalmente se dictaminó que por más Metrobus que se quiera construir, la escuela no se derrumbaría y podría continuar con su funcionamiento. Sin embargo, la lucha no termina.

“En la escuela no tenemos ni gas, todo lo conseguimos a base de donaciones porque el Gobierno de la Ciudad no se hace cargo de nada”detalla Reyes. A falta de políticas reales sobre temas de alimentación, educación y vivienda desde la escuela los chicos hacen su aporte publicando consejos para sobrevivir en la calle en su revista autofinanciada“La realidad sin chamuyo”, creada en el año 2006 y hecha enteramente por ellos.

Ser parte del Isauro

En la escuela se puede participar de talleres de bicicletería, computación, costura, serigrafía, peluquería, electricidad y carpintería. Entre los planes a futuro se encuentra la apertura de un Centro de Formación Profesional y la participación en radio.

Todas las semanas llegan nuevas propuestas de talleres abiertos a la comunidad.

  • Dirección: Paseo Colón 1318 CABA