Tragedia Villera


El pasado 10 de marzo Gastón Arispe, de 13 años, murió ahogado en un pozo ciego ubicado en el patio trasero de su casa.

Gastón volvía a su casa tras su primer día de clases en la escuela secundaria Ingeniero Huergo, cuando se percató que su gatito había caído al pozo ciego que está en el fondo de su casa e intentó sacarlo de ahí. Como el pozo estaba edificado en condiciones precarias -ya que el Gobierno de la Ciudad no le permite a los vecinos ingresar materiales para evitar la “expansión “ del barrio- el niño cayó al pozo. Con la ayuda de unos vecinos pudieron sacarlo pero como la ambulancia demoró más de 40 minutos en llegar, Gastón falleció.

El Grito del Sur se acercó hasta la villa Rodrigo Bueno, ubicada en la Costanera Sur – donde viven casi 4 mil personas- para conocer más a fondo sobre lo sucedido. Diego Villanueva Chirino, vecino y delegado de la manzana 1 del barrio, relató: “se empezaron a escuchar gritos de auxilio de los vecinos que intentaban sacar a Gastón del pozo. Cuando finalmente pudieron sacarlo entre ellos, no contaron con ayuda médica ya que el SAME no quería ingresar hasta la vivienda que se ubica en la segunda manzana del barrio. Fueron los bomberos voluntarios quienes ingresaron hasta la casa del chico para intentar reanimarlo”. “Esta tragedia -agregó- pudo haber sido evitada si el Gobierno de la Ciudad se hubiese ocupado de la urbanización y no pusiera constantes trabas para la misma”.

Ubicado a pocas cuadras de Puerto Madero y al lado de la reserva ecológica de Costanera Sur, este barrio -con menos de 30 años de historia- carece de urbanización alguna. La de Gastón no es la primer tragedia relacionada con la falta de urbanización: en 2013, María de 5 años, murió en un incendio que se presume  que se desató a causa del precario cableado de luz con que cuentan las viviendas.

En 2005 un grupo de vecinos inició una acción de amparo para que se garantice su derecho a la vivienda digna, a través de la urbanización del barrio o en su defecto a través del acceso a una casa dentro del radio de la ciudad. Tres años después, la magistrada de primera instancia hizo lugar al reclamo, ordenando la urbanización. Esta sentencia fue apelada por el Gobierno de la Ciudad. Y el último 30 de septiembre los jueces Fernando Juan Lima y Esteban Centanaro revocaron la sentencia y rechazaron el reclamo de los vecinos. Los magistrados sostuvieron que las familias no tenían ningún título que avale la ocupación y que la permanencia en bienes públicos no otorga derecho a reclamar la propiedad. La Defensoría General apeló nuevamente y esta vez el expediente recayó en el Tribunal Superior de Justicia porteño, que actualmente tiene la resolución definitiva a cargo. Paralelamente, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires junto a la Defensoría General de la Nación presentaron en diciembre un proyecto de ley para la urbanización del barrio, pero la iniciativa todavía no tuvo tratamiento.

 

A un mes de la tragedia Flora Huamán Ramos, madre de Gastón, organizó una manifestación frente a la legislatura porteña pidiendo “Justicia por Gastón y Urbanización ya”, donde entregaron un petitorio a Javier Gentilini, legislador y presidente de la Comisión de Vivienda de la Ciudad.