Cierre de medios de comunicación

El vaciamiento de la libertad de expresión

Desde fines del año pasado, los trabajadores del multimedios Grupo 23 luchan por la conservación de sus puestos de trabajo en un contexto de despidos y cada vez menos pluralidad de voces.

Desde los últimos meses del 2015 los dueños del Grupo 23 (G23), Sergio Szpolski, Matías Garfunkel, Darío Richarte y Mario Pergolini, emprendieron una serie de atropellos contra los trabajadores de los medios que pertenecen al grupo. Esta red de multimedios aglutina las radios América, Vorterix, Rock & Pop, los diarios Tiempo Argentino, El Gráfico, las revistas 7D (Siete Días), Cielos Argentinos, el canal CN23, entre otros.

 

El disparador de la lucha y del actual conflicto fue el retraso salarial que sufrieron más de cien trabajadores del grupo por el mes de noviembre, y la consecuente indiferencia de los principales responsables, Szpolski y Garfunkel, quienes se negaron a responder a los reclamos de los trabajadores. Junto con esto, algunas revistas dejaron de imprimirse y comenzaron a padecer un liso y llano proceso de vaciamiento empresarial, mientras que, a su vez,  el pago de los aguinaldos no se efectuaba.

Ante esta situación, se inició un estado de asamblea permanente con retención de tareas en varios de los medios del G23 y comenzó a difundirse (a pesar del cerco mediático) la consigna “no al vaciamiento del grupo 23”.

 “Por más Tiempo”

El conflicto de Tiempo, uno de los más importantes y prolongados del gremio de prensa en los últimos años, arrancó con el incumplimiento del pago del aguinaldo de fin de año, lo que luego se prolongó con el salario de diciembre y los meses sub-siguientes hasta la fecha. Al respecto, Alfonso Villalobos, delegado de Tiempo Argentino, afirmó que “la última vez que cobramos el sueldo fue el 4 de diciembre. No cobramos hace cuatro meses. Ni tampoco el aguinaldo. A partir de ahí, comenzamos un plan de lucha de todo el Grupo 23, que incluye 800 trabajadores en distintos medios”.

Hasta ese momento, los dueños de Balkbrug SA (la empresa que edita Tiempo Argentino) eran Matías Garfunkel y Sergio Szpolski. Sin embargo, dicho grupo comercial se desprendió de todas sus acciones el 22 de enero y las transfirió a Mariano Martínez Rojas, un empresario sin antecedentes en la gestión de empresas periodísticas.

El cambio de dueños no alteró la política empresaria de ignorar el pago de los salarios. Martínez Rojas llegó con la promesa de reactivar el periódico pero no sólo incumplió su promesa, sino que además, en palabras de Alfonso Villalobos,“lo vació, no pagó un mango y el 5 de febrero dejó de imprimirlo”. En consecuencia los trabajadores ocuparon la redacción del diario y comenzaron a custodiar de sus puestos de trabajo, tal como quedó registrado en un acta del Ministerio de Trabajo.

A lo largo de este conflicto, los trabajadores de Tiempo Argentino tomaron una serie de medidas para asegurar la continuidad del periódico y para reclamar el pago de sus sueldos: “Hicimos un festival multitudinario en Parque Centenario, varias marchas al Ministerio de Trabajo, ocupamos el diario, Radio América está parando desde hace 100 días, hacemos radio abierta, tomamos la frecuencia de Radio América para los trabajadores, sacamos dos ediciones de Tiempo Argentino online, sacamos 43 boletines diarios por más Tiempo Argentino, y cortamos la 9 de Julio por tres horas”. Al mismo tiempo se le reclama al Ministerio de Trabajo el otorgamiento de Repro (subsidios salariales otorgados a empresas en crisis), que sería un paliativo para aguantar la lucha hasta que se encuentre una salida comercial.

El pasado 24 de marzo,  por decisión de la asamblea de Tiempo Argentino y por primera vez desde el “lockout” patronal del 5 de febrero, fue lanzada una edición impresa del diario en el marco del Día Nacional de la Memoria. Respecto a esto Randy Stagnaro, delegado del diario, nos comentó: “Haciendo esto no solamente rompemos el lockout, no solamente generamos ingresos para nuestro fondo de lucha, sino que además se nos abre una perspectiva a futuro de como continuar incorporando nuevos ingresos para el conjunto de los trabajadores a partir de lo que sabemos y queremos hacer que es periodismo”. Sobre este punto, tratado en la asamblea del 28 de marzo, Stagnaro nos informó: “Si bien aún no hemos votado la cooperativa, decidimos ir por la autogestión”.

 

Por otra parte, la asamblea de Tiempo Argentino también reclama al actual Gobierno Nacional que salde las deudas de pauta oficial con la empresa. Villalobos explicó que “Triaca no nos atiende y nosotros estamos reclamando que nos atienda la Jefatura de Gabinete (Marcos Peña) porque entendemos que la pauta oficial que se le adeuda al Grupo 23 tiene que llegar a los trabajadores y no a los vaciadores”.