Al mediodía, estudiantes secundarios de la EEM N° 1 DE 12 “Julio Cortázar”, ubicada en el barrio de Flores, realizaron una olla popular para acercarle un plato de comida a los cientos de vecinos a los que la calle y el hambre les resulta, lamentablemente, moneda corriente.

Al mediodía, estudiantes secundarios de la EEM N° 1 DE 12 “Julio Cortázar”, ubicada en el barrio de Flores, realizaron una olla popular para acercarle un plato de comida a los cientos de vecinos a los que la calle y el hambre les resulta, lamentablemente, moneda corriente.

 

La actividad se difundió a través de las redes sociales y diversas volanteadas en el barrio, y se materializó sobre la calle Bogotá al 2700. Paula Dorrego, vocera del Centro de Estudiantes nos comenta que surge “hoy en día, en un contexto de ajuste donde las cosas están cada vez más caras y cada vez hay más gente en situación de calle”, y opina al respecto que “no es hacer caridad, sino que es un hecho político para que el barrio vea que los jóvenes estamos activos”.

Los objetivos principales son, en primer lugar, poder concientizar hacia la interna del colegio ya que “estamos en un barrio donde miramos para un lado y hay una familia viviendo en un conteiner que no tiene para comer y por otro lado los vecinos en la esquina agarrando las sobras de las huevadas de nuestro propio colegio” explicaba Camila Sequeira Vega, otra de las voceras del Centro de Estudiantes. Y, en segundo lugar, poder visibilizar la vinculación entre la política de ajuste aplicada a nivel nacional con el fuerte recorte que viene sufriendo la educación pública en CABA desde hace nueve años, a lo que agregó “somos los hijos de las personas que trabajan horas y horas y no pueden llegar a un salario que cubra las necesidades básicas. Somos parte de los mismos ciudadanos que tienen que elegir entre cargar la SUBE o pagar un plato de comida”.

Buscan dejar sentada una huella que carga una leyenda. “El mensaje es que la juventud no se va a quedar de brazos cruzados cuando ve que tanto el Gobierno de la Ciudad como el nacional avanza sobre los sectores más vulnerables” sumó Paula al tiempo que intentar ir contra corriente marcando su descontento con la estigmatización que reciben los adolescentes por parte de los medios de comunicación, y por consiguiente de la sociedad, afirmando que “no somos unos vagos fuma porro, sino que estamos al lado del pueblo porque nos entendemos parte de éste”.