El pasado miércoles 19 de Octubre las mujeres de varios países del mundo tomaron las calles a través de un Paro de Mujeres, una medida novedosa que se desencadenó tras el brutal asesinato de Lucía, una joven marplatense de apenas 16 años.

por Paula Vega

 

El pasado miércoles 19 de Octubre las mujeres de varios países del mundo tomaron las calles a través de un Paro de Mujeres, una medida novedosa que se desencadenó tras el brutal asesinato de Lucía, una joven marplatense de apenas 16 años.

Los cifras oficiales estiman que alrededor de cien mil mujeres salieron en un día por demás lluvioso a gritar juntas #NiUnaMenos. Entre la multitud asomaba un varón: con un cartel que marcaba su seguridad al momento de caminar con el torso desnudo, expresaba su deseo de que sucediese lo mismo con las mujeres. El mensaje se viralizó al punto de llegar a medios y portales internacionales, y aparecer como una de las imágenes más icónicas de la convocatoria.

Resulta importante aclarar que el autor del cartel, Felipe Garrido, fue “desenmascarado” por su ex pareja, Francesca Palma, quien a través de las redes sociales lo denunció por las adeudar la pensión alimentaria de la hija que tiene en común -incluso con causas abiertas por el tema- y otras situaciones de violencia de género. Con esta información, tenderíamos a pensar que el varón viralizado es un simple hipócrita que asistió a una marcha con consignas que no tienen correspondencia en su vida cotidiana -como suele pasar con muchos otros en muchas otras marchas-.

Ahora bien, por fuera de Felipe Garrido, me gustaría pensar: por qué en una marcha de cientos de
miles de mujeres que salieron a la calle abandonando su trabajo, el cuidado de sus hijos o sus
lugares de estudio, la foto del día se la lleva un varón. No podemos pensar únicamente que la
responsabilidad la tienen los medios hegemónicos de comunicación, ya que la foto se difundió
primeramente a través de las redes sociales.

Cabe preguntarse, ¿por qué lo más llamativo de la marcha termina siendo la presencia masculina?¿El feminismo adquiere mayores niveles de legitimidad si la consigna es llevada por un varón, que
por miles de mujeres? ¿Es más serio que lo diga un varón en cuero que una mujer en tetas?

 

Si bien, quien escribe este texto, considera muy importante la participación masculina en la lucha feminista, hay que poder comprender que nuestros lugares no son los mismos y nuestras batallas muchas veces tampoco lo serán. Las mujeres y otros grupos -como el colectivo LGTB- debemos ser protagonistas de convocatorias como la del miércoles y de la lucha contra el patriarcado, que nos oprime a todas y todos de distintas maneras. Es también el mismo patriarcado que otorga privilegios y comodidades.

Muchísimas mujeres llevaron banderas, carteles y pancartas sobre las violencias que viven todos
los días. Viralicémoslas.