El local central de la CTEP se encuentra ubicado en Pedro Echague al 1200, atrás de la estación y en la parte más turbia del barrio de Constitución. Mucha pasta base a toda hora del día, muchos pibes en situación de calle, mucha prostitución. En el medio de ese paisaje emerge el edificio de la CTEP.

 

El local central de la CTEP se encuentra ubicado en Pedro Echague al 1200, atrás de la estación y en la parte más turbia del barrio de Constitución. Mucha pasta base a toda hora del día, muchos pibes en situación de calle, mucha prostitución. En el medio de ese paisaje emerge el edificio de la CTEP.

 

¿Te considerás kirchnerista?

No. Me considero un militante popular que estuvo ligado, antes y después del kirchnerismo, a la problemática de los sectores más humildes. Creo que en el kirchnerismo fallamos en no haber sostenido más lucha social, para que el Estado avanzara más. Quizás deberíamos haber sido más firmes ante un Estado que tenía una perspectiva popular y que incluía pero que no pudo resolver los problemas de la informalidad laboral y que tuvo un mal diagnóstico sobre el mundo del trabajo.

No lo dice cualquiera: Gildo Onorato es el Secretario de Políticas Sociales del Movimiento Evita y uno de los que se sienta en la mesa chica de la CTEP a negociar con la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. Este jueves el gobierno acordó con los movimientos sociales nucleados en esta Confederación la aprobación de la Emergencia Social.

¿En qué consistió el acuerdo con el Gobierno?

Puntualmente nos prometieron un aumento de 3.420 a 4 mil pesos del programa Argentina Trabaja y Ellas Hacen. Es un monto final chico pero no deja de ser un aumento importante, de casi 40% anual. Hay un bono de $2030 para los beneficiarios de estos programas y se cobraría antes de Navidad por lo cual los compañeros van a estar cobrando casi 10 mil pesos para las fiestas.

Las instituciones que crea la Ley son el Consejo de la Economía Popular, que implica institucionalizar la mesa del Diálogo Social; el Registro de los trabajadores de la Economía Popular, para aquellos que están en situación de changa o se rebuscan su trabajo puedan ser reconocidos como trabajadores y una vez comprobado puedan acceder al Salario Complementario Universal, que reconoce el complemento para llegar al salario mínimo vital y móvil de $8.030 pesos.

¿Qué le respondes a los que piensan que la Emergencia Social es un paliativo?

Por supuesto que es un paliativo, porque es una situación de emergencia y las instituciones que se generan son un paliativo porque demuestra que no hay acceso al pleno empleo en Argentina. Es un paliativo como la Asignación Universal por Hijo, que da cuenta de un marco donde no se alcanza el pleno empleo, donde hay injusticias al interior de la clase trabajadora y nosotros queremos ir alcanzando nuestros primeros pisos de dignidad.

No nos preocupa, que digan lo que quieran. Por suerte en Argentina tuvimos el debate sobre la Ley de Medios donde muchos argentinos aprendimos a leer los diarios. Un día antes, el día de la marcha  y tres días posteriores Clarín, La Nación y el Gobierno salieron a denostar a las organizaciones populares y hablar pestes de la Ley de Emergencia Social. Estimo que los compañeros incurrieron en un error porque si nos pega Clarín, La Nación y el Gobierno, estamos del lado correcto.

En su columna de La Nación sobre CTEP Carlos Pagni postulaba que si el objetivo final de los trabajadores populares es conseguir un empleo formal y sindicalizarse en un gremio la meta última de la CTEP sería dejar de existir.

Nosotros hemos hecho un análisis muy profundo de la situación del trabajo en la Argentina, en la región y en el mundo, y creo que Francisco es quien mejor expresa esa mirada. Hoy este capitalismo tiene la capacidad de desarrollarse, articular una nueva revolución tecnológica informática y generar nuevas ganancias sin la necesidad del trabajo humano. El proceso de automatización y mecanización del trabajo va en aumento.

Esto significa que esta nueva revolución productiva no está destinada a desarrollar productos e instalarlos en un mercado de consumo, está pensada para desarrollar mercados cada vez más reducidos y más elitistas donde no se descarta solamente al trabajador sino también al consumidor. Esto implica que el pleno empleo ya no sea posible tal cual lo imaginamos a mediados del siglo XX.

Con la CTEP estamos desarrollando la organización de los trabajadores pobres y la creación de trabajo de interés social, donde se pone en el eje la dignidad del compañero, se hace reserva de mercado para el producto artesanal o el trabajo de pequeña escala de la agricultura familiar.

La CTEP no va a desaparecer porque la economía popular no va a desaparecer ya que forma parte de la economía de descarte del capital. Pagni es un intelectual orgánico de la derecha muy lúcido pero está fallando en el diagnóstico de la nueva realidad del mundo del trabajo.

¿Qué sucede en la economía popular donde ante la ausencia de un patrón la contradicción Capital-Trabajo no es tan clara?

Los trabajadores de la economía popular en su mayoría se inventan su trabajo por lo que existe una ausencia de una patronal, de una contraparte en las negociaciones paritarias. Nuestros reclamos tienen que apuntar a donde se resuelven los problemas de la democracia moderna, que es el Estado, el lugar donde se condensan las correlaciones de fuerzas de la sociedad. Al auto-inventarnos nuestro trabajo también reconocemos en el Estado al receptor de nuestras demandas. Tiene que haber reserva de mercado, fortalecimiento de nichos productivos y ese reclamo va derecho al Estado ya que la Constitución en el artículo 14 bis dice que esos derechos los debe garantizar el Estado.

Toda la acción de la CTEP, en su diálogo con la CGT así como también en su relación con el Gobierno, necesariamente tendrá una capitalización en algún candidato electoral. ¿Qué le responden a los que dicen que el acumulado de la CTEP se vuelca cada más hacia el massismo?

Massa no ha sido un dirigente opositor que asuma los intereses de los trabajadores, porque no asumió la agenda de la ley anti- despidos, ni del impuesto a las ganancias, porque no asume las demandas de la economía popular y porque no es el factor de unidad del movimiento popular. La agenda que estamos construyendo con la CGT, la CTA y los movimientos sociales tiene que tener un correlato institucional el año que viene.

Hay una trampa a la cual nos quiere llevar el gobierno: intenta llevar al movimiento popular a dos versiones, la colaboracionista y funcional a las políticas de entrega o a una política testimonial de gritar y no resolver nada. Nosotros tenemos que hacer de la experiencia y social una experiencia que luche, que tenga firmeza y que resuelva problemas concretos.

¿Cuál es su relación actual con Cristina?

Con Cristina tenemos una valoración y un respeto muy grande porque protagonizó un proceso de inclusión de los más grandes de la democracia hasta acá.Tenemos una valoración distinta de por qué estamos en esta situación.  Nosotros no creemos que hayamos perdido solamente porque los medios ocultaron la realidad. Creemos que hay una deuda social muy grande que dejamos y eso nos llevó a que muchos compañeros y trabajadores humildes creyeran que el cambio que proponía Macri era mejor que la continuidad y la profundización que proponíamos nosotros.

Comprendemos que no todo el campo popular fue parte del gobierno de Néstor y Cristina. Hoy nuestra tarea es resolver problemas concretos, rearticular el campo popular, más allá de si hayan oficialistas o opositores en el gobierno anterior. Hoy el oficialismo es Macri y todo aquel que quiera frenar el ajuste, construir propuestas para resolver problemas concretos y desarrollar una alternativa que exprese la agenda popular es nuestro compañero.
Si Cristina y sus seguidores plantean que el eje vertebrador de esa alternativa son ellos, claramente están generando exclusiones.