Tijeretazos en el Conicet, el INTA, el INTI y varios organismos

La ciencia del ajuste

Para calmar los ánimos revueltos que despertó el ajuste en Ciencia y Técnica, el macrismo incorporó un paliativo de 1200 millones extra para el área en el proyecto de presupuesto 2017, que obtuvo esta madrugada media sanción en la cámara de Diputados gracias al consenso que encontró en el massismo y el Bloque Justicialista de Diego Bossio. Pero el "refuerzo" es insuficiente: si se toman los parámetros de inflación de este año y las metas de inversión de plan "Argentina Innovadora 20-20", el recorte es en realidad de  3100 millones de pesos.

Para calmar los ánimos revueltos que despertó el ajuste en Ciencia y Técnica, el macrismo incorporó un paliativo de 1200 millones extra para el área en el proyecto de presupuesto 2017, que obtuvo esta madrugada media sanción en la cámara de Diputados gracias al consenso que encontró en el massismo y el Bloque Justicialista de Diego Bossio. Pero el «refuerzo» es insuficiente: si se toman los parámetros de inflación de este año y las metas de inversión de plan «Argentina Innovadora 20-20», el recorte es en realidad de  3100 millones de pesos.

Así lo destaca un informe del físico Jorge Aliaga, ex decano de Exactas de la UBA y miembro del colectivo Ciencia y Técnica Argentina (CyTA), que desgrana los números del ajuste área por área. Los 1200 millones extra se incorporan a los 31.700 del proyecto original. De ese monto, 700 millones se suman al ministerio de Barañao; el resto se reparte en pequeñas partidas para la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, el INTA, el Conicet y la Fundación Miguel Lillo. En su informe, Aliaga precisó que, pese al paliativo, el ministerio de Ciencia retrocede en 1800 millones respecto de que 2016 y el INTA sufre un recorte de 1174 millones.

Estos once meses de Cambiemos en el poder ya encendieron las alarmas: de los 860 becados para ingresar este año al Conicet, apenas lo hicieron 460. Qué pasará con el resto es por ahora una incógnita. “Se viene la quinta fuga de cerebros de la historia argentina”, advirtió el ex presidente del organismo, Roberto Salvarezza, quien detalló que “los éxodos anteriores se dieron con las dictaduras de Onganía y Videla, con la salida de Alfonsín en el 89 y durante la crisis del 2001”.

Si bien el Conicet es uno de los organismos que menos sufrió el tijeretazo macrista, la preocupación de los investigadores radica en que los números, tal como fueron aprobados, pondría en riesgo el ingreso de nuevos investigadores en 2017, con el agravante de que quedaron muy por debajo de los mil millones que debería haberse sumado al presupuesto para cumplir con la meta de crecimiento en el número de vacantes. Cada año, según el “Plan Argentina Innovadora 2020” impulsado por el ministro Lino Barañao, el número de matrículas debería crecer año a año, tal como viene sucediendo desde 2007.

“Ante esta situación, solicitamos que el Honorable Senado de la Nación modifique el proyecto aprobado en la Cámara de Diputados y aumente el presupuesto de la finalidad ciencia y técnica. Aún están a tiempo de evitar el inicio de la destrucción del sistema científico. Asimismo, instamos a los legisladores a tomar medidas que impidan que se pierdan los logros alcanzados en el sector científico”, sostuvo CyTA en un comunicado difundido hoy tras la votación en Diputados.

“Les pedimos a los diputados de todos los bloques que no avalen el vaciamiento del sistema”, dijeron ayer desde el grupo Científicos y Universitarios Autoconvocados. En representación de CyTA, el biólogo Alberto Kornblitt calificó el paliativo como “insuficiente” y remarcó que “una de las instituciones que va a sufrir más es el Conicet, ya que no va a tener fondos suficientes para afrontar los gastos de funcionamiento de los institutos y se pone un coto a los ingresos a la carrera de investigador”.

 

Mientras tanto, el ministro Barañao seguía ayer en China, como enviado del país al G-20.