Con diversas expresiones artísticas y recreativas se concentraron en el hospital distintos espacios que laburan diariamente en él para repudiar nuevamente la represión sufrida en 2013.

El próximo miércoles 26 de abril se cumplirán cuatro años de la salvaje represión que la Policía Metropolitana ejecutó en el hospital neuropsiquiátrico Borda. Aquella madrugada la policía porteña entró a la madrugada al hospital para apoyar la tarea de demolición de un taller que estaba amparado por la Justicia. Ante la resistencia, se desató una represión indiscriminada que generó al menos 20 civiles hospitalizados con perdigones de goma, cachiporras, gas pimienta y patadas, entre los que se encontraban médicos, pacientes, sindicalistas y periodistas.
La represión del año 2013 estuvo enmarcada en el proyecto del Centro Cívico que en ese momento pretendía construir el gobierno de la ciudad en el hospital Borda. En un nuevo contexto político marcado no sólo por la presencia del PRO en la ciudad, sino también a nivel nacional, ayer se realizaron en el Borda las primeras actividades para recordar y repudiar al mismo tiempo aquel ataque a la salud pública. Durante la tarde del sábado hubo talleres de producción colectiva, muestras fotográficas, murales, expresión corporal, danza y bandas invitadas.
Desde el Frente de Artistas del Borda señalaron a El Grito del Sur que “la idea es hacer memoria y recordar que en un hospital la policía no tiene derecho a entrar, pegar y reprimir como lo hizo aquella vez. Que la policía pueda entrar a reprimir evidencia también que el hospital habilita que esto pueda pasar. La violencia es cotidiana aquí adentro”. Por su parte, el Pan del Borda también se hizo presente en el evento al igual que otras organizaciones.

Cecilia Peretti, estudiante de psicología y referente del espacio, hizo un balance de las problemáticas irresueltas en el sector: “Si bien la política no se animó a volver a ejecutar otra represión como la del 2013, sí se están viendo ajustes en la salud pública y en la salud mental en particular, porque no hay tratamientos acorde a los padecimientos mentales de cada paciente que está internado acá o que los fines de semana hay solo un enfermero para una enorme cantidad de pacientes”.
El próximo miércoles al mediodía tendrán lugar otras actividades conmemorativas para decir nunca más a la violencia que busca hacer prevalecer negocios inmobiliarios frente a la vida, la salud pública y los puestos de trabajo.