“Estos recuerdos lastiman el corazón”, era una de las reflexiones de un paciente que el 26 de abril del 2013 vivió en carne propia un episodio de violencia protagonizado por la Policía Metropolitana. Junto a varios pacientes del Hospital José T. Borda se encontraban familiares de los internos, trabajadores, periodistas  y médicos del establecimiento de salud. Hoy, cuatro años después, se reunieron cerca del mural del hospital que tiene plasmado el momento en que la gendarmería arremetió con perdigones, queriendo imponer su deseo de construir un centro cívico y destruyendo el lugar donde se encontraban los ‘Talleres protegidos’.

Una asamblea solemne organizada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), contó con la presencia de directivos del hospital neuropsiquiátrico, pacientes –la mayoría superaban los 50 años de edad-, colectivos sociales, medios de comunicación, moradores de Barracas y la presencia de la radio institucional La Colifata, quienes dirigieron el encuentro y transmitieron en vivo un programa especial por los cuatro años de la represión y para pedir justicia por los violentos hechos ocurridos en 2013 con plena complicidad entre el Gobierno de la Ciudad y las fuerzas de seguridad.

Hospital Borda

Marcela Morán, delegada de ATE, relata cómo en el 2013 “la Policía entró por atrás violando candados con el único objetivo de terminar con un taller protegido, utilizando balas de goma y gas lacrimógeno. Queremos que la memoria siga viva. Repudiamos estos hechos y pedimos justicia, pues los que realizaron este hecho fueron liberados y dos de los compañeros heridos están hasta ahora procesados”.

“Hace cuatro años atrás, había un negocio inmobiliario gigantesco (la construcción del centro cívico) que en ese momento lo pudimos frenar”, expresó Gustavo Fernández, Secretario de la Junta Interna de Delegados de ATE.  Son tres los pedidos principales que ATE le hace al Estado: Por un lado, el encarcelamiento de los responsables que incluye desde Macri (Jefe de Gobierno CABA 2013), Vidal, Rodríguez Larreta, Montenegro, Chaín, Rebaud hasta los jefes de la entonces policía metropolitana. En segunda instancia, la reconstrucción del taller protegido intrahospitalario 19 en el lugar que funcionaba. Y por último,  la absolución de los compañeros detenidos.

La reconstrucción del Taller 19

“Queremos que el taller 19 se reconstruya. Acondicionaron otro lugar, pero que no es lo mismo. En los talleres se hacen la parte inmobiliaria como camas para el hospital. Una tarea de rehabilitación que trabajaba con los pacientes para que puedan ser insertos en la sociedad con un oficio aprendido para trabajar”, mencionó Morán.

“Ni centro cívico ni alcaldía”

Cuatro años después, la historia de la represión en el Borda podría repetirse. La instalación de una cárcel en donde funcionaba la Unidad Penitenciaria Nº 20 es uno de los objetivos del actual Gobierno de la Ciudad.

“Ese negocio inmobiliario ahora tiene el respaldo del Gobierno Nacional y buscan avanzar tratando de instalar una alcaldía en donde funcionaba la Unidad 20, que era un centro penitenciario pero para presos con problemas mentales. Había relación entre la casa de salud y los internos de la ‘20’. Igual estábamos en contra de que funcione aquí la unidad ‘20’, que se cerró en el 2012, por problemas particulares y de trato hacia los internos. Ahora se intenta trasladar la alcaldía que funcionaba en los tribunales federales hasta este espacio”, indicó Fernández.

Como Comisión Interna de ATE Capital, Delegados del Borda, del Hospital Moyano, entre otros allegados, el Secretario de Delegados ATE insistió en que el edificio de la ex unidad 20 debe ser utilizado y acondicionado como un área más del hospital y para actividades que tengan que ver con la salud. “Como dije antes, hay un negocio inmobiliario con mucha plata de por medio. Además no hay formas de diálogo con el Gobierno de la ciudad. No nos reciben o están tratando de negociar con otros sindicatos. Nuestra postura también es la de resistir para frenar este proyecto de instauración de una cárcel penitenciaria”, afirmó el delegado.

Para Fernández, lo que pasó en el 2013 fue un hecho que marcó un punto de partida en la resistencia de la salud hacia un modelo neoliberal y espera que lo acontecido hace cuatro años, que dejó un saldo de 40 heridos y casi diez detenidos, no vuelva a ocurrir. En ATE se respira la confianza de que actualmente has más compañeros que se van uniendo en esta lucha. El lema con el que se convocó a la asamblea fue: “la impunidad de ayer es la continuidad de la represión de hoy”.