Representantes de la cultura y de la industria cinematográfica criticaron el vaciamiento y la intervención que busca implementar el gobierno nacional en el INCAA.

“Fuera Avelluto”. “Yo apoyo al INCAA”. “Yo defiendo al cine nacional”. Bajo estas consignas se expresó el sentir de un centenar de realizadores cinematográficos, actores, cineastas independientes, estudiantes del séptimo arte, representantes de asociaciones culturales del país que ven con preocupación el intento de vaciamiento y de intervención que el gobierno nacional busca en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), tras la salida de Alejandro Cacetta de su cargo como presidente del INCAA.
Frente al organismo cinematográfico se realizó una muestra de apoyo al INCAA y a la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC). El sentir de los manifestantes expresa la indignación por la salida del Presidente de INCAA, plasmado en voces de lucha cultural:

Alejandro Barnelli, representante de actores. “El Ministerio de Cultura quiere hacer un achicamiento del trabajo de todos los que formamos parte del ámbito cinematográfico y audiovisual en la Argentina. Es una persecución y para cerrar las bocas, porque generalmente la cultura expresa lo que pasa en el pueblo y eso me imagino que no quieren que se muestre. Además, con el 60% de recorte al financiamiento del INCAA, seguramente les quedará bien para sus fines personales. Primero atacaron la salud, luego la educación y ahora lo audiovisual. Defiendo al INCAA y a esta industria cinematográfica porque aporta en trabajo y en conocimiento práctico”.

Melisa Tabarcache, estudiante ENERC. “Se tuvo que esperar prácticamente hasta la décima medida para protestar. Estamos defendiendo a Pablo Rovito -rector de la ENERC- ante las medidas del actual gobierno de utilizar a la industria del cine y los institutos de enseñanza cinematográfica como culpables de la crisis financiera, sin entender que afectar este sector sería un retroceso para la educación y un impacto cultural”.

Mara Aguerrebere, estudiante ENERC. “Esta es una lucha para defender a la cultura. Es defender al cine argentino. Es defender la voz y la opinión pública. Va más allá de defender a una persona o a una institución pública. Se debe difundir cómo realmente se financia el cine argentino, para que los medios no tergiversen y hagan creer a la población que el cine le quita presupuesto al Estado, que podría ser destinado a la salud. Para esto es importante unirnos y hacer valer nuestros derechos”.

Mirna Molina, representante y vocera del sector Documentalista y RDI. “Cuando nos tocó hacer cine entendimos que un país sin instituto de cine es muy difícil que pueda sostener una industria audiovisual propia. Creemos en el cine como un valor cultural. Tuve la oportunidad de estar en Egipto y en este país no hay industria cinematográfica propia porque un dictador derogó todo el apoyo estatal a esta industria y actualmente no tiene cine nacional, sólo pocas producciones independientes subsidiadas por industrias norteamericanas. Es decir, hay una pérdida de identidad desde el arte audiovisual, cuando antes fue una potencia en cine nacional”.