Micaela apareció muerta a dos kilómetros de la ruta 12, en una estancia de la localidad de Gualeguay, otra víctima de la violencia machista y patriarcal que desaparece, tortura y asesina sistemáticamente a las mujeres.

El martes cerca de las 17hs se congregó una multitud en Plaza de Mayo en repudio al asesinato de Micaela y de todas las chicas asesinadas reuniendo agrupaciones sociales, políticas, artísticas y feministas exigiendo justicia por todas las que ya no están. Vivimos en un país donde cada 18hs muere una mujer tanto en manos de victimarios circunstanciales como de hombres cuyos rostros muy bien conocen.

Oriana, militante de La Campora

El Grito del Sur estuvo presente y dialogó con Oriana, de 16 años, milita en la Cámpora de Avellaneda. Comenta cómo en su espacio trabajan los distintos tipos de violencia que sufre la mujer “Acompañamos a las mujeres que sufren de violencia, hablamos mucho de Micaela y otras chicas y reflexionamos sobre las noticias y cómo trata el tema cada uno de los medios. La muerte de Mica nos tiene que dar más fuerza para seguir militando, no tenemos que callarnos, no tenemos que tener miedo, hay que hacerle frente al patriarcado y a lo que hace el gobierno, porque nos tiene que acompañar y no lo hace”.

Guadalupe Oliverio, militante de Pan y Rosas

Por otro lado, Guadalupe Oliverio, militante de Pan y Rosas, relata que en los lugares donde participan tratan de crear comisiones de debates sobre el tema. “Venimos participando de todas las movilizaciones del #NiUnaMenos, en un país donde ya hace unos años las mujeres salen a la calle con un grito de hastío, de bronca, de que no nos maten más, algo tan básico como eso. Micaela me duele como me duelen todas las mujeres pero además ella era una mujer organizada”.

Militante del Movimiento Evita

Por último hablamos con una compañera del Movimiento Evita, organización donde militaba Micaela, quien nos comenta cuál es su visión del femicidio de su compañera. “Mica es lamentablemente una chica más, más allá de que haya sido una persona con sus particularidades como su militancia en el Evita, donde tenía un trabajo social y político muy fuerte, un empoderamiento de su propio género. Esto no es un caso aislado, no es una tragedia ni algo que sucedió azarosamente sino que es algo sistemático”.

La concentración duró aproximadamente tres horas y contó con una fuerte custodia policial que muestra claramente cuál es la postura del gobierno respecto a las movilizaciones y en particular al reclamo por la violencia de género.