El 8 de mayo fue declarado desde hace 4 años como el Día Nacional contra la Violencia Institucional en memoria de la Masacre de Budge ocurrida en 1987.

La palabra exclusiva de algunos protagonistas que hoy le dicen “basta” a los casos de tortura y gatillo fácil.
El 8 de mayo de 1987, a las siete de la tarde, tres suboficiales de la policía bonaerense acribillaron a balazos a Oscar Aredes (19), Willy Argañaraz (24) y Agustín Olivera (26), que conversaban y tomaban una cerveza en la esquina de Guaminí y Figueredo, Ingeniero Budge. Este hecho motivó la primera movilización barrial denunciando el gatillo fácil post dictadura.

En memoria de la masacre de Budge, y de los cientos de jóvenes asesinados por fuerzas policiales, el 8 de mayo es el “Día Nacional de la Lucha Contra la Violencia Institucional” (Ley Nº 26.811). La violencia institucional continúa siendo una de las asignaturas pendientes de una democracia, en un contexto social y político en el que se registra un recrudecimiento de casos de gatillo fácil. Así lo denunció CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional): “Hoy, con más de 5.000 pibes y pibas asesinados por el gatillo fácil y la tortura, frente a un gobierno que nos mata al ritmo de uno cada 25 horas, que reivindica el terrorismo de estado y profundiza la represión en todas sus variantes, más que nunca apostamos a la unidad, organización y lucha que nos legaron los vecinos de Budge cuando salieron a la calle para gritar “El Pueblo pide justicia, no hay olvido ni perdón”.

Por otro lado, la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional realizó una actividad con familiares y victimas de la violencia institucional de hoy, “denunciando los casos que sean necesarios y reinvidicando la organización y experiencias de lucha”. En tanto que en la Legislatura porteña, Pablo Ferreyra (FpV), como Presidente de la Comisión Especial de Seguimiento y Prevención de la Violencia Institucional organizó una jornada donde se analizó el aumento de las políticas represivas y la violencia institucional en el último año.“Vemos un recrudecimiento de la violencia institucional en el país, desde la asunción de Mauricio Macri. Esta mesa sirvió para unir los diferentes reclamos y visibilizar los diversos derechos que están siendo hoy día avasallados”, indicó Ferreyra.
Por su parte, Marina Mariasch del Colectivo #NiUnaMenos explicó que “el Estado se muestra afín a nuestra causa, pero es una mentira, porque luego nos reprime”, en referencia a las detenciones antes y después de la marcha del #8M.
En tanto que Alba Rueda, del INADI, indicó que “el movimiento travesti surge como resistencia y lucha contra la policía y su violencia”. Y agregó: “para nosotras fue claro el cambio de gestión desde diciembre de 2015, la violencia institucional creció enormemente, especialmente en las provincias, donde inventan motivos para detenernos”.

También participó del encuentro Matías Zalduendo, secretario de DDHH UTE, quien en referencia al conflicto docente explicó que “estas nuevas derechas buscan generar sujetos que no gocen de derechos”. Y enfatizó: “tenemos que encontrar maneras de organización para poder defender este piso de derecho”. Y Christian Arias, militante perteneciente a Marcha Patriótica – Colombia, repudió el decreto que lesiona los derechos de los migrantes. “Pareciera que tenemos que soportar que nos detengan por portación de rostro o por nuestra tonada”.