Para frenar el abuso y el hostigamiento.

Alerta, Putyseñal!

Se trata de una app telefónica que les permite, a las trabajadoras sexuales, denunciar a tiempo los pedidos de soborno, los chantajes y la violencia de las fuerzas de seguridad.

 

Al abuso policial, las trabajadoras sexuales nucleadas en la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) le opusieron, esta vez, el ingenio. La «Putyseñal», una aplicación que cada una de ellas lleva en el teléfono, les permite denunciar a tiempo los pedido de soborno, los intentos de chantaje y la violencia con que a diario son hostigadas por las fuerzas de seguridad. «El objetivo es el auto-cuidado», le contó a El Grito del Sur Georgina Orellano, titular de la organización. Y agregó que su utilización se volvió necesaria «a partir del aumento de la represión».
La iniciativa surgió a partir de la experiencia de trabajo territorial de AMMAR en la zona de Constitución, como respuesta a las condiciones de vulnerabilidad que sufren las trabajadoras sexuales del barrio. La proto-idea fue un grupo de Whatsapp, que durante mucho tiempo fue de gran utilidad y funcionó como medio de comunicación para no dejar pasar las situaciones de requisas, detenciones arbitrarias y los pedidos de coimas por parte de las fuerzas de seguridad. El grupo permitió tener un mayor contacto entre trabajadoras a lo largo del día, y lograron tener una compañera designada por zona para acercarse en lo inmediato en caso de que alguna necesitase ayuda.
Pero ellas quisieron ir más alla, necesitaban algo más grande, y haciendo uso de las herramientas tecnológicas crearon la PutySeñal, una aplicación para el celular que surge en un contexto donde la violencia institucional está a la orden del día. Su función principal es brindar una herramienta a las trabajadoras sexuales, no sólo de Constitución, sino también de barrios como Once, Villa Luro, Villa del Parque y Palermo.

Georgina Orellano, secretaria general nacional de AMMAR, el sindicato que nuclea a las trabajadoras sexuales, contó cómo fue tomando forma la idea: “Nos comenzamos a organizar, nos reuníamos una vez por semana en los bares de Constitución y luego conseguimos que nos den un lugar en el Ministerio Público de Defensa, y así empezamos a ir con las compañeras a diseñar alguna estrategia de manera colectiva que pueda frenar el avallasamiento al que estaban expuestas nuestras compañeras por parte de la violencia policial.”
Los encuentros dieron cuenta a muchas compañeras de que no estaban solas y reflejaron  la falta de información que había, un gran desconocimiento por parte de ellas con respecto a sus derechos. “Entonces no solo se trabajo fuertemente en la conformación del grupo sino también en la formación de ellas, para que sepan qué derechos tenían si ofrecían servicios sexuales haciendo uso de la vía publica, que les puede decir la policía y qué no y, sobre todo, qué derechos tienen ellas frente a una detención arbitraria”, contó Georgina a El Grito del Sur. Con esto trabajaron durante todo un año, y vieron cómo la violencia institucional comenzó a cesar. Actualmente, los policías que intervienen en la zona (Comisarías 16 y 18) tienen conocimiento de que la mayoría de las compañeras están organizadas, que interviene AMMAR junto con otras organizaciones políticas y sociales, y que no están solas en casos de abuso de poder que tengan ellos con las trabajadoras. “Entonces hay siempre un cese y un retroceso a lo que ellos venían haciendo en el barrio”, afirma.
Si bien la aplicación al principio estaba solo pensada para el colectivo de trabajadoras sexuales, luego de la represión policial en la marcha del 8 de Marzo (día internacional de la mujer trabajadora), donde las mujeres tomaron las calles diciendo basta a la violencia de género, a los femicidios, a la violencia institucional a las mujeres que ejercen el trabajo sexual, exigiendo el cupo laboral trans y muchísimas consignas que están hoy en la agenda del movimiento de mujeres, se encontraron con la necesidad de transformar este dispositivo para que esté al alcance de cualquier persona. “El objetivo de la aplicación es poner a disposición de todos y de todas una herramienta que, en este nuevo contexto político de mayor represión policial y donde hay un encrudecimiento de la violencia institucional, ponga a todos en conocimiento de qué derechos tenemos y que sirva de auto-cuidado”, concluyó Georgina.