Organizaciones de estudiantes secundarios manifestaron su preocupación por los recientes ataques policiales que resultan "una grave situación de amedrentamiento y ataque directo hacia la juventud y el activismo".

Compartimos el comunicado que reclama un proyecto de ley que restrinja el ingreso de la policía a los establecimientos educativos.

En el último mes y medio, comenzando con la represión a los y las docentes de la Escuela Itinerante el 9 de abril, los y las estudiantes junto a las comunidades educativas hemos experimentado un proceso de creciente hostigamiento y acoso por parte de la policía. Como ya expresamos en oportunidades anteriores, vemos con profunda preocupación cómo las fuerzas de seguridad ingresan a las escuelas a patotear a nuestros y nuestras docentes, estudiantes y autoridades, como sucedió en el Acosta, el Mariano Moreno, la Técnica 27, la Belgrano y más recientemente en la Escuela Normal Antonio Mentruyt de la localidad de Banfield. O como en los alrededores del Pellegrini, cuando hace unos días le revisaron la mochila a un estudiante por no llevar el DNI y le recomendaron que no lleve un pin partidario que tenía “para que no le pasen estas cosas”. Incluso cómo la policía, de civil, realiza tareas de inteligencia, fotografiando a estudiantes, por ejemplo, en el corte del Esnaola y en la concentración de la Coordinadora de Estudiantes de Base del 5 de mayo.
Atravesamos una situación de completa vulnerabilidad frente a un Estado que constantemente promueve la impunidad y la estigmatización de la juventud, avalando y legitimando así el violento accionar de las fuerzas de seguridad. Es por esto que creemos inconcebible que en el 2017 no exista aún una legislación que garantice una correcta regulación de la entrada de las fuerzas de seguridad en las escuelas, como sí la hay para las universidades, en el marco regulatorio planteado en la Ley de Educación Superior. Es por esto que expresamos categóricamente la necesidad de una ley que resguarde nuestros derechos, como individuos y como menores de edad, ante la violencia estatal.
Ante esta grave situación de amedrentamiento y ataque directo hacia la juventud y el activismo –agravado nuevamente por los terribles sucesos contra los estudiantes de la ENAM de Banfield y la Media N°1 “Carlos Fuentealba” de Berisso, en los que el nivel de violencia demostrada por los efectivos policiales superó cualquier expectativa– no podemos quedarnos callados y como militantes del campo popular sentimos la responsabilidad de aportar toda nuestra fuerza para frenar esta creciente violencia institucional y abuso policial, construyendo un movimiento secundario unido y movilizado. De cara al Congreso del Movimiento Estudiantil Secundario del 10 de junio, un encuentro en el que podamos caracterizar y encontrar responsables, y en consecuencia enemigos, para salir a copar las calles con un plan de lucha que nos movilice y nos haga encontrarnos en un mismo grito: La educación pública la defendemos en las aulas y en las calles!

 

El Semillero Secundarios – Juventud Cienfuegos – Proyecto Popular Secundarios – La Cámpora Secundarios – La Emergente Secundarios – Lobo Suelto