De su lucha, la del barrio, y de la impunidad a la que se enfrentó, habló con El Grito del Sur.

– Kiki, yo quiero saber la verdad, hijo-, se dijo para adentro Angélica Urquiza, madre de Jonathan Kiki Lezcano, el día que descubrió que su hijo permaneció tres meses enterrado como NN en el Cementerio de Chacarita, adonde había llegado envuelto en un bolsa y dentro de un furgón. El oficial de la federal que le disparó y filmó su muerte, Santiago Veyga, encara mañana, por primera vez en 8 años, un juicio oral y público en el que se lo acusa de matar a KiKi y a su amigo Ezequiel Blanco.
Fueron 8 años de lucha. Contra la policía, contra el poder que la policía ejerce sobre algunos jueces, contra la impunidad. Mañana, Angélica Urquiza, mamá de Jonathan “Kiki” Lezcano, se cruzará por primera vez dentro de un tribunal con el oficial de la federal Santiago Veyga, el mismo que la noche del 8 de julio de 2009, estando fuera de servicio, disparó sobre su hijo y lo mató (y hasta filmó su agonía). “Kiki” tenía apenas 17 años. Fue enterrado como NN en Chacarita, igual que Luciano Arruga. Varias de las pruebas que hubieran ayudado a esclarecer el caso como lo que fue, gatillo fácil, fueron eliminadas durante el primer juicio, que condujo el juez Fernando Cubas, hoy apartado de la causa. Angélica nunca bajó los brazos, y fue esa perseverancia, junto a la organización en el barrio y la búsqueda colectiva de justicia, la que la puso en el lugar que empieza mañana: cada vez más cerca de condenar al responsable. “La policía sigue actuando igual”, le contó a El Grito del Sur horas antes del inicio del juicio oral. “Pero el que sí cambió fue el barrio: tanto las madres como los vecinos estamos más atentos a cualquier intento abuso policial”, aclaró, y pidió a los cientos de familiares de víctimas de violencia institucional “no bajar nunca los brazos”.
Si repasamos todo lo que hiciste todos estos años, se puede decir que lograste traducir el dolor en lucha. ¿Cómo viviste ese proceso?
Cuando empezamos la lucha, primero nos enfocamos en buscar el paradero de Kiki, porque lo buscábamos con vida. Junto a los vecinos y la Casita de Kiki, reclamamos fuertemente la aparición de él. El juez que tenía la causa en ese momento, Fernando Cubas, tuvo un muy mal proceder y sobreseyó a Santiago Veyga, policía de la federal. Nunca pensamos que estaba todo perdido. Después de cerrada la causa, pasaron un montón de cosas: apelaciones y el mismísimo juez Cubas poniendo trabas en la causa. Así estuvimos 2 años y medio, luchando por justicia, y en el medio logramos construir la Casita de Kiki. Primero fue una lucha de buscarlo y luego de pedir justicia para que se esclarezca lo que había pasado. Logramos llegar al juicio con un panorama totalmente oscuro.
¿Sentís que hoy, con todo lo que ya pasó y la organización de las familias, cambió en algo la relación entre la policía y los pibes de los barrios?

En un primer momento se cuidaron, pero luego volvieron a hacer lo mismo. Ahora hay distintas fuerzas policiales que están en el barrio y, después del caso de Kiki, estuvo el de caso Papo y Joni Mareco que fueron asesinados en la misma situación. No cambió tanto la policía, pero sí vemos cambios en el barrio. Tanto las madres como los vecinos están más atentos a cualquier intento o caso de abuso policial. Este proceso es largo y yo les pido a los que pasaron por mi situación que no bajen los brazos.

Foto: Movimiento Proyecto Popular

En el video de Veyga aparecen más policías, pero hasta el momento no se habría logrado identificarlos, ¿Se logró involucrarlos en el juicio?

Hasta ahora no se los identificó pero la fiscal va a pedir las voces para identificarlos, para que se investigue. En el video se veía que le tocaban la cara, le decían cosas, eso no es normal.
¿Veyga insiste en que actuó en defensa propia?
Él dice que fueron a asaltarlo dos chicos, que tenían armas y que Ezequiel se da cuenta que es policía y que le dice a Kiki que lo mate por ser policía. Supuestamente Ezequiel se había dado cuenta por una campera que estaba en la camioneta de Veyga, en el asiento de atrás; pero no hay ninguna chance de que Ezequiel haya visto la campera y le haya gritado a Kiki, y si le gritó y eran 2 contra uno ¿cómo puede Veyga ni un rasguño tener?
¿Qué es lo que se espera conseguir en esta instancia?

La expectativa es que va a ser condenado, que se va a quebrar porque las cosas no fueron así como las cuenta. Y si hubiese sido así ¿por qué taparon todo?, ¿por qué ocultaron el cuerpo siendo que el 16 de Julio de 2009 yo tenía la identificación que el juez Cubas me había dado? A mí me lo da con nombre y apellido para que yo lo identifique en la morgue. Se va a quebrar porque ocultaron todo esto.

Foto: Movimiento Proyecto Popular

¿Sentís que a partir de mañana vamos a estar un poco más cerca de la justicia?
Yo tengo varias sensaciones porque de a ratos empiezo a recordar todo, se me revuelve el estómago y estoy un poco nerviosa. Pero también sé que en este momento no me puedo quebrar, porque 7 años y 11 meses esperé por esto y estoy a un paso. Así que espero el inicio del juicio con mucho nerviosismo  y estoy preparada para verlo a Santiago Veyga, estoy preparada para ver ese video que nunca vi. Estoy preparada porque si bien nunca más lo pude ver a mi hijo de cierta manera cuando me lo trajeron a mi casa en un cajón porque el juez Cubas lo enterró como NN, cuando supe que lo dejó en una bolsa, que lo mandó solito en un furgón a Chacharita y esas cosas que me duelen en el alma, desde ese entonces yo dije: “Kiki, yo quiero saber la verdad, hijo”. Y para mí, mi hijo está siempre conmigo. Cuando yo no tenga memoria, cuando no lo recuerde más ahí va a ser cuando haya muerto pero yo le prometí que él no iba a ser como ellos decían en el video “un guacho menos, dos guachos menos”. Creían que nadie los iba a reclamar pero se equivocaron porque Kiki tenía a su mamá, a su papá, a su familia, sus vecinos, sus sobrinos, todos. Todos lo reclamamos y lo extrañamos. Y un montón de gente que no son allegados como todos los chicos que están en el Proyecto Popular en distintos lugares levantan la bandera de Kiki. Creo que Kiki es una parte de todos ellos, aún es tuyo también porque ahora haciendo esta nota y que estamos hablando también es parte de Kiki que va con vos. Esto no se hubiera logrado si yo no hubiera encontrado esta familia preciosa que hice en el camino de la lucha y a aquellas madres que lucharon antes que yo y a las madres que todavía no han encontrado a sus hijos pero que todavía siguen luchando con esperanza y con las cuales seguimos en este camino que es penoso y doloroso pero seguimos en pie.