Legisladores porteños elaboraron con la comunidad educativa un proyecto de ley para impedir el ingreso de efectivos a los colegios.

El 20 de abril, un efectivo de la policía de la Ciudad ingresó armado al colegio Mariano Acosta durante una clase pública. No fue la única vez: el antecedente de la Universidad de Jujuy, en enero, y una tercera irrupción en una escuela de Banfield, hace apenas 20 días, motivaron la redacción de un proyecto de ley que restringe el ingreso de policías en las escuelas de, al menos, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La iniciativa fue presentada ayer por los legisladores del Frente para la Victoria José Cruz Campagnoli y Paula Penacca, y contó con la participación de los representantes de padres, alumnos, autoridades del colegio Acosta, docentes y la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).

Raquel Papalardo, directora del colegio, fue la encargada de dar la bienvenida y agradeció a los encargados de presentar el proyecto y a los padres de los alumnos que denunciaron al policía que hostigó a sus hijos el pasado 20 de abril. El gendarme aludió que actuaba bajo las órdenes de desalentar “una marcha”. Un mes después, en el auditorio del colegio donde se suscitó el acontecimiento, las representantes de la Red de Madres y Padres contra la Violencia en Instituciones Públicas manifestaron que este no es un caso aislado. La detención del presidente de los estudiantes de la Universidad de Jujuy, el ingreso de policías en el colegio Mariano Moreno el 16 de mayo, más los casos de represión a los docentes de la Escuela Itinerante, muestran el interés del actual Gobierno para frenar y reprimir a los actores de la lucha estudiantil. Además, una segunda similitud entre los casos mencionados, se planteó por la Red de Madres y Padres. Los responsables de los actos represivos aseguraban que era “orden del Ejecutivo”.

José Campagnoli, legislador por el Frente para la Victoria, aseguró que los hechos de persecución policial desembocaron en dos objetivos de este proyecto: “el primero es provocar un debate en la comunidad educativa para que no penetre la idea de que es normal la presencia policial en las escuelas. En segundo lugar, que se garantice a los estudiantes el derecho a organizarse y a manifestarse”. La legisladora Paula Penacca, del mismo partido que Campagnoli, complementó la intervención de su compañero indicando que este proyecto garantiza la seguridad de los estudiantes. Es decir, que la policía contemple la integridad de un alumno mientras se encuentre protestando en las calles o en una marcha. Ambos congresistas indicaron que es necesario que exista una Ley que frene estos actos policiales.

Los líderes estudiantiles agradecieron esta iniciativa indicando que se debe respetar las instituciones públicas y que las administraciones tanto gubernamentales como locales, deben velar por mejorar las condiciones de varios colegios, sobre todo de las provincias, que funcionan con problemas de infraestructura en peligro de colapso. Así lo expresó María Capogrosso, representante de los estudiantes del Mariano Acosta. CTERA convocó a una marcha en respaldo a esta ley. Maximiliano Malfatti, representante de Docentes en Villas de la ciudad de Buenos Aires aseguró que los barrios marginados son los “que más sufrimos por las fuerzas de ‘inseguridad’, que van ganando terreno y cuando un pibe o piba tiene un accidente, no llega la ambulancia ni un médico, sino un agente a pedir los datos. Por lo tanto queremos que esa Ley incluya que la Policía acompañe al SAME a las escuelas de las villas y no los gendarmes directamente”.

Tras conocer los hechos de abuso y acoso que vive el sector educativo en las villas y en los establecimientos en los que ingresó la fuerza pública, Eduardo López, secretario general de CTERA, aprovechó la rueda de prensa para convocar a una marcha en “los próximos días para respaldar el proyecto de ley que restringe el ingreso de policías en las instituciones educativas del país porque la escuela pública enseña, resiste, construye y sueña que garantice mejorar las oportunidades y la formación de hombres libres y responsables”. A pesar de que el secretario de CTERA no definió el día de la marcha, pidió el apoyo de los organismos sociales y sindicales para hacer sentir su voz de protesta en la Plaza de Mayo.