A 15 años de la Masacre del Puente Pueyrredón

«La represión fue organizada por las altas esferas del gobierno de Duhalde»

Familiares, amigos, compañeros y compañeras, siguen rindiendo homenaje cada año en la (ex) Estación Avellaneda del Roca a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. En la víspera de un nuevo aniversario, se exigió que se haga justicia con los responsables políticos de la masacre.

Caminar por el hall y andenes de la ex estación Avellaneda (rebautizada como Estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki), evoca casi por obligación los sucesos ocurridos aquel fatídico día de junio, allá por 2002. Murales, afiches e instalaciones artísticas condensan un único mensaje: justicia. A lo largo de los años, el Frente Popular Darío Santillán y otras agrupaciones se han encargado de mantener vivo el legado de los militantes que fueron asesinados por la policía bonaerense en plena crisis post 2001.

A 15 años de la masacre, los responsables políticos continúan en libertad. Es por eso que el reclamo de los familiares cobra especial importancia en esta fecha. El FPDS viene realizando una serie de actividades que reivindican la lucha de Darío y Maxi, y que hoy culminan con un corte en el Puente Pueyrredón.

Las jornadas arrancaron ayer en el Anfiteatro de la estación. Jóvenes y niños pudieron disfrutar de actividades recreativas durante toda la tarde. Mientras tanto, sobre la Avenida Irigoyen se realizó una asamblea de mujeres, que fue sucedida por murgas y grupos musicales. Los puntos más emocionantes del domingo se dieron durante la inauguración de los bustos de los militantes asesinados, donde el hermano de Darío, Leo, relató algunas anécdotas del joven.

Como trasfondo está la causa por las responsabilidades políticas de la masacre, que se reactivó en 2014. El Grito del Sur pudo dialogar con Karina López Monja, integrante del Frente Popular Darío Santillán, que nos contó que hace tres años vienen haciendo estas actividades, cuya finalidad es difundir el ideario de entrega, solidaridad y lucha de Darío entre los más chicos. Además comentó que la causa por que  fue desarchivada en 2014 y han conseguido muchos avances desde entonces. Por otro lado, desde el FPDS manifiestan que en la actualidad las fuerzas policiales se han vuelto más agresivas y buscan criminalizar a las juventudes. No sólo están alarmados por las denuncias de gatillo fácil, sino que también por la impunidad que tienen las fuerzas represivas para ejercer violencia simbólica y física.

Alberto Santillán, padre de Darío y uno de los principales integrantes de la querella en la causa por la muerte de su hijo, le contó a El Grito que el trabajo de la agrupación ha rendido sus frutos: no sólo han conseguido cambiar el nombre a la estación Avellaneda, sino que además han aportado datos muy valiosos para la investigación del asesinato de Darío y Maxi. «La represión fue organizada por las altas esferas del gobierno de Duhalde, y no un acto individual del comisario, como sostienen los acusados», dice. Alberto se muestra preocupado por la situación en las calles actualmente. Si bien la policía y otras fuerzas no han salido a reprimir masivamente, nota un aumento de violencia en el accionar. Él ve que a raíz de la difícil situación económica que atraviesa el país, mucha gente se ha sumado a espacios de lucha social. En este sentido, Alberto es categórico: «Este gobierno le da más a los que más tienen y le saca a los que menos tienen», dijo.

La jornada continuó su curso hasta poco antes de la medianoche, cuando comenzó la vigilia que culmina hoy con el reclamo de justicia en el Puente Pueyrredón.