Las travas van al frente

Activistas por los derechos de la comunidad trans y travesti se reunieron para cerrar los últimos detalles de la segunda Marcha Nacional contra los travesticidios.

 

Allí leyeron el documento, debatieron el horario de convocatoria, se organizaron y pintaron la bandera. Desde El Grito del Sur hablamos con Florencia Guimaraes, activista travesti, quien nos contó cuáles serán las consignas para esta movilización.

“No encontramos ningún tipo de protección para nuestros derechos desde el Estado, son completamente vulnerados”, dice Florencia. En Argentina contamos con la Ley de Identidad de Género. Es una ley que consideran avanzada e inclusiva, que a muchas las empoderó, les devolvió las ganas de estudiar y las acercó al ámbito educativo. Pero la situación de las travestis sigue siendo complicada y siguen padeciendo la marginalidad. Son excluidas del sistema laboral, de salud, y tampoco pueden alquilar formalmente una propiedad. Pareciera que el único rincón del sistema que no las excluye es la prostitución. Así, su esperanza de vida sigue siendo de 35 años.

“La marcha la hacemos entre todas”, afirma Florencia. Están convencidas de que la militancia se construye no sólo con compañeras travas y trans, sino también con el feminismo en sí, es decir, junto a distintos movimientos de mujeres, lesbianas, y heterosexuales. Lo importante es que esto sea armado con todas las identidades diversas para así poder ver el cambio, sino “volvemos a los sectarismos”, siguió.

El próximo miércoles 28 a las 18hs van a volver a salir para gritar «basta de travesticidios», para exigir justicia por la compañera Diana Sacayan, por todas las compañeras cuyas vidas arrebató el patriarcado, y también van a gritar que «Macri es ajuste, hambre y represión». Esta convocatoria se da en un contexto en el que el gobierno nacional cerró programas de inclusión para personas travestis y trans y recortó medicación a compañeros y compañeras con VIH. Las travas ven que las medidas del gobierno están golpeando fuertemente a toda la sociedad, pero sobre todo, a la comunidad travesti que es la que está en las calles todas las noches, donde el estigma, la represión y la transfobia están a la orden del día.