El ex diputado y referente de Socialismo para la Victoria criticó duramente el intento de quitar más de 70 mil pensiones no contributivas a personas con discapacidad.

Allá por el año 2007, Jorge Rivas recibió un duro golpe durante un asalto que lo dejó cuadripléjico y en silla de ruedas. Al no poder hablar, se comunica mediante una computadora donde escribe lo que quiere decir y, a pesar de esta dificultad, se mantiene activo en la vida política. Entre 2011 y 2015 cumplió su mandato como diputado nacional siendo parte del Frente para la Victoria (FPV).
Como referente en temáticas de derechos sociales y discapacidad, Rivas fue contundente al enterarse de la decisión del Ministerio de Desarrollo Social de quitar unas 70 mil pensiones no contributivas a gente con discapacidad. “No nos sorprende que el gobierno esté quitando pensiones no contributivas entregadas a personas con discapacidad. Es que hace rato dejó de ser una novedad que el gobierno de Mauricio Macri atropelle a los sectores más vulnerables y débiles”, señaló.
Según Rivas, estamos frente a “una expresa voluntad política de reducir el déficit fiscal a costa de los más vulnerables, con absoluto desprecio de lo que manda la ley”. Dichas pensiones están amparadas por la ley 26378 que aprobó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, sancionada en 2006 por las Naciones Unidas.
Al igual que en otras medidas de vulneración de derechos por parte del gobierno de Mauricio Macri, se generó una fuerte reacción popular en contra de este tema. El día jueves miles de personas se concentraron en el Obelisco para repudiar la quita de pensiones, lo cual provocó que la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley propusiera estudiar “caso por caso” en lo que se entiende como una posible marcha atrás en la decisión.
Rivas participó en la movilización y dejó un mensaje: “La Argentina ha vivido recientemente años de expansión de derechos, los de los gobiernos kirchneristas, con un Estado que intervenía en la vida colectiva a favor del pueblo. Tal vez por eso resulte particularmente intolerable la acción de un Estado tan dócil frente a los poderosos, y tan insensiblemente cruel con los más necesitados de nuestra sociedad”.