El sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas decidió en asamblea convocar a la unidad de todo el arco sindical y reclamó "un inmediato paro general en rechazo al avasallamiento de los sindicatos".

El gremio de Canillitas pelea contra su intervención, pero además se encuentra en pie de guerra contra las políticas económicas del gobierno nacional. Ayer por la tarde una multitudinaria asamblea copó las calles frente al edificio del sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas, ubicado en la calle Venezuela al 2300, en respuesta a la intervención decidida por el juez Marcelo Martínez de Giorgi.

En su mayoría, los manifestantes estaban vestidos con pecheras y camperas bordó, color que simboliza a la lista conducida por el diputado nacional Omar Plaini. En el lugar también acompañaban la Juventud Sindical Nacional, los gremios de aeronavegantes y técnicos aeronáuticos, de peajes, portuarios, guincheros, bancarios, lecheros y ladrilleros, entre muchos otros, además de Pablo Micheli y José Rigane, secretarios general y adjunto de la Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA).

“La intervención judicial, fuera de su órbita, fue decidida por un par de trasnochados en una mesa de póker. Ya están arrepentidos y reconocen que no era el objetivo y que fue una locura”, enfatizó Plaini, desplazado del cargo el lunes, cuestión que fue avalada por el Ministerio de Trabajo. Luego afirmó que “el edificio es solo eso: un edificio. Se levantará el sindicato en los bares, en cada esquina, en cada puesto de venta de diarios y revistas hasta vencer a la intervención y a la justicia cómplice de un gobierno que avasalla a trabajadores y gremios”. Por último, llamó a la “unidad” del movimiento obrero para convocar a “un inmediato paro general en rechazo del avasallamiento oficial a los sindicatos y de la política económica”.

“Lo que está de fondo es una conducción que le hizo 12 paros a Clarín”

Francisco “Pancho” Bono, responsable del gremio de Canillitas en zona sur de la provincia de Buenos Aires, habló con El Grito del Sur una vez finalizada la asamblea para explicar cómo se llegó a esta intervención. “Siempre en la vida sindical hay diferencias de táctica y cómo te peleas con el enemigo principal. Nos acusan de algo que es ridículo: en 2013 se hizo una asamblea electoral, en la cual participaron más de 500 personas. Ellas dicen que 5 firmas, de un total de 500, no son correctas, es decir, no coinciden con la firma de los afiliados. Esto es falso y ridículo. La lista oficialista de Omar Plaini sacó el 89% de los votos y, cuatro años después, a dos días de la convocatoria a nuevas elecciones, intervienen el sindicato. Lo que está de fondo es una conducción que le hizo 12 paros a Clarín”.

Debido a este hecho, en la CGT se analiza seriamente el llamado a un paro general. El mismísimo Juan Carlos Schmid, integrante del triunvirato de conducción de la central obrera, afirmó que su postura personal es en favor de llamar a “una protesta”.