El 46 por ciento de las casi 6 mil personas que viven en la calle son mujeres (un 1 por ciento, mujeres trans), según reveló el primer censo sobre la problemática realizado en Buenos Aires por organizaciones sociales. Organizadas en el colectivo "No Tan Distintas", algunas de ellas, que gestionan el Centro de Integración Frida, dan la pelea cada día contra el régimen heteronormativo y el sistema que reproduce las desigualdades sociales a la par. En esta nota, nos cuentan su historia.

No Tan Distintas es una organización que da cuenta de las dimensiones sociales, políticas, económicas, culturales, libidinales, que atraviesan las realidades de las mujeres que se encuentran en situación de calle y en riesgo de estarlo. Nos inventamos convencidas de que los cuerpos de las mujeres cis, mujeres trans y travestis están expuestos a distintos tipos de violencia producidos por el régimen heteronormativo y que, al estar en la calle, esas desigualdades se acentúan por la situación de pobreza. Es decir, las mujeres en situación de calle sufren por ser mujeres y por su extrema vulnerabilidad social.

En 2010, junto a Proyecto 7- Gente en situación de calle, participamos del colectivo la Red en la Calle, que elaboró la ley 3706 de “Protección y garantía integral de los derechos de las personas en situación de calle y en riesgo a la situación de calle”, sancionada en diciembre de ese año por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. A partir de entonces, los puntos que propusimos en la ley se convirtieron en los ejes de nuestra lucha: reconocer no solo a las personas que ya están en la calle, sino también a quienes están en riesgo de estarlo; promover que todas las instituciones que trabajan con la problemática se adecuen al formato 24 hs todos los días del año desde un abordaje integral, que registre a lxs compañerxs como protagonistas de los lugares; realizar un relevamiento anual para conocer la realidad de lxs compañerxs en situación de calle.

A pesar de la ley, aprobada y reglamentada gracias a la lucha de las organizaciones sociales, el gobierno porteño se niega a cumplirla. En estos años, participamos de mesas de trabajo, nos movilizamos frente al Ministerio de Desarrollo Social, presentamos un proyecto de ley nacional: continuamos interpelando al Estado para que se haga responsable de esta problemática estructural que produce que haya personas viviendo y muriendo en el espacio público, a la vista de todxs.

Pero no nos quedamos de brazos cruzados, y desde el sector popular nos propusimos cumplir con la ley. Así, en 2012, Proyecto 7 conquistó la gestión del Hogar Monteagudo y lo transformó en el primer centro de integración para varones del país, la primera institución que funciona 24 hs, en la que los compañeros son reconocidos como sujetos de derecho y no tienen que mendigar un lugar para dormir, bañarse o comer.  En la misma línea, y a sabiendas de que no existía un lugar que contuviera a las mujeres, en 2015 No Tan Distintas y Proyecto 7 abrimos el Centro de Integración Frida, el primero para mujeres cis y trans en situación de calle.

Monteagudo y Frida expresan el modelo de institución que eligen lxs compañerxs para comenzar a construir un proyecto de vida después de días, meses, años, de estar en la calle. En nuestros Centros, las personas son tratadas como compañerxs y no como criminales. El crimen es que haya personas en situación de calle y que se intente responsabilizarlas individualmente de su situación, haciéndoles creer que son ellxs quienes eligen cagarse de frío, comer las sobras de otro, que te cague a palos la policía, parir en la calle, no tener donde guardar tus cosas, que te pasen por encima miles de personas cuando bajan del tren o salen del subte. Lxs funcionarixs del gobierno porteño sostienen que las personas en situación de calle no quieren ir a los paradores. Sin embargo, el Frida y el Monteagudo tienen una lista de espera de más de 200 personas esperando vacante para ingresar a los Centros.

 

Cansadxs de tantas mentiras y desidia, este año decidimos conformar un colectivo de organizaciones sociales que llevara adelante el Primer Censo Popular de personas en situación de calle. Del 8 al 15 de mayo, las Fridas salimos a censar los barrios de Parque Patricios, San Cristóbal y otros de la ciudad. Los recorrimos enteros, de día y de noche, con lluvia, con sol, con termos de agua caliente, alfajores, platos de guiso. Más allá de los objetivos cuantitativos y cualitativos del censo, para las organizaciones había otro objetivo claro en estas recorridas: hacer llegar un mensaje a las personas que se encuentran en la calle, desamparadas, sin saber qué hacer. Por eso, aunque nos quemaran las patas de tanto patear y garantizando que no quedara ningún recoveco de Buenos Aires sin relevar, cada vez, en cada encuentro, transmitimos: Compañera, ¿sabés que existe una ley? Compañera, ¿sabés que el gobierno no la cumple, pero las organizaciones sociales estamos luchando para que lo haga? Compañera, ¿sabés que podés acercarte al Frida a comer, bañarte y participar de los talleres hasta que se desocupe una cama? Compañera, tenés que saber que, de ahora en más, no estás sola: contás con nosotras.

*Florencia Montes Paz es directora del Centro de Integración Frida