Embestida contra el Isauro Arancibia

Jubilación por decreto

Al igual que con Raquel Papalardo, el gobierno porteño quiere avanzar sobre la directora del Isauro Arancibia, Susana Reyes, bajo el método de la jubilación forzada.

El Isauro Arancibia funciona desde el año 1998 como un establecimiento educativo donde asisten niños y adultos en situación de calle, que tiene una función social muy marcada en el barrio de San Telmo. Actualmente cuenta con 77 docentes y más de 300 alumnos.

La institución aprendió a resistir y a convivir con dificultades. Primero, no cuenta con reconocimiento oficial como escuela estatal. Segundo, quiso ser desalojada y demolida por el gobierno de la Ciudad, por representar su ubicación un estorbo para la continuación de la traza del Metrobus Sur.

Pero ahora atraviesa su momento más difícil, que se empezó a insinuar el mes pasado. El gobierno de la Ciudad pretende jubilar a Susana Reyes, directora y máxima referente de la institución. En los días previos al receso escolar, Reyes fue notificada, tenía diez días hábiles para completar los formularios y en menos de 180 tenía que alejarse de la institución.

«La defensa de la educación pública encuentra cada vez nuevas aristas para manifestarse. El 2017 mostró un nuevo estilo para el ataque a quienes son referentes de proyectos que luchan por el derecho a la educación y por el orgullo de aportar a la escuela pública. Pero la lucha por defender estos verdaderos espacios de formación brota con energía y sentimiento desde la comunidad educativa», sostuvo Reyes en la página de facebook oficial de la institución, luego de enterada del intento oficial de acelerar su trámite de jubilación.

En la comunidad educativa existe una sensación de «clara persecución política» y temen por una inminente desarticulación del Centro Educativo.