La comunidad científica volvió a sufrir el embate policial frente a la reactivación de reclamos que datan de diciembre pasado. Fuerte repudio al hecho.

Se reavivó el conflicto en Ciencia y Tecnología, que tuvo lugar en la víspera de la Navidad pasada. La comunidad científica volvió a tomar ayer el Ministerio de Ciencia para exigir una respuesta oficial a la situación de los becarios que aún no fueron reubicados en organismos del Estado, lo que formaba parte del acuerdo alcanzado en 2016.

A 8 meses del acuerdo y con resultados nulos, los activistas decidieron lanzar la jornada “El Velorio de la Ciencia” en el Polo Científico Tecnológico. Llevaron sepulturas y se vistieron con ropa negra para ocupar pacíficamente el hall de entrada del Ministerio. La respuesta fue un fuerte operativo policial que intentó chocar y reprimir. Finalmente, luego del escándalo, el ministro Lino Barañao se vio obligado a recibirlos.

Repercusiones de la represión

Desde la Red Federal de Afectados del Conicet repudiaron el “ingreso de la Guardia de Infantería de la PFA portando armas largas  como forma de amedrentamiento durante nuestra protesta pacífica. Seguiremos manifestándonos de manera pacífica en defensa de la ciencia y de nuestros trabajos”.

Por su parte, la agrupación Científicos y Universitarios Autoconvocados calificó de “brutal ajuste” al plan que está perpetuando el ministro Lino Barañao. Además denunció “la presencia de personal no identificado tomando fotografías y levantando información de manera persecutoria”.

Respecto a la reunión conseguida ayer, explicaron que sólo se logró gracias a las medidas
llevadas a cabo y destacaron que la propuesta “no representauna solución real para lxs compañerxs al no respetar algunas de las cláusulas del acta firmada en diciembre de 2016 y reafirma la decisión del gobierno de la Alianza Cambiemos de destruir el desarrollo alcanzado en los últimos años en materia de Ciencia y Tecnología”.

Conadu también repudió lo ocurrido: “A ocho meses del acuerdo, los funcionarios se
niegan a dar respuestas a los 500 trabajadorxs que quedarán afuera del ingreso al CONICET”.

Más allá del conflicto por los investigadores apartados del Conicet, los manifestantes
denunciaron también el vaciamiento del sistema científico, con recorte de becas y cierre de programas.

Finalmente quedó convocada una nueva reunión de negociación para el día 22 de agosto y una nueva movilización para esa fecha.