Así lo exigió Sergio Maldonado, hermano de Santiago, frente a una multitud que llenó la Plaza a un mes de la desaparición del joven.

“A la ministra de Seguridad le pido que dé un paso al costado”, exclamó Sergio, hermano de Santiago Maldonado, frente a una plaza de Mayo rebalsada de 250 mil almas que respondió con un “¡fuera Bullrich!” y al canto de “que se vaya”. Fue el punto mas álgido de una jornada que tuvo carácter nacional y que sirvió para pedir la aparición con vida de Maldonado y el esclarecimiento tanto de su paradero como de las circunstancias en que se lo vio por última vez, reclamo que apunta a la Gendarmería, a la justicia de Neuquén y a las autoridades del ministerio de Seguridad, Patricia Bullrich y su jefe de gabinete, Pablo Noceti.

“El Estado sigue negando la desaparición de Santiago por parte de la Gendarmeria”, siguió Sergio, elegido por la familia del joven como el encargado de hablar en su nombre y en el de los organismos de Derechos Humanos que estuvieron presentes en el escenario que le daba la espalda a la Casa Rosada y miraba hacia el mar de cabezas que se extendía hasta la 9 de julio y mas allá. “Estamos siendo maltratados por la ministra de Seguridad. Hostigados con información falsa sembrando desesperanza en mi familia y además debemos soportar las declaraciones de funcionarios que lo único que hacen es aportar dudas y confusión”, denunció.

La manifestación transcurrió en paz y al ritmo de la música. Tocaron Arbolito, Onda Vaga, Salta La Banca, a medida que la Plaza se llenaba de banderas de organizaciones sociales y de ciudadanos no encuadrados. “Santiago es luz, no dejemos que esa luz se apague”, dijo una emocionada Carolina Maldonado, antes de darle la palabra a sus hermanos y cuando el sol todavía no había bajado.

“Sabemos que esta lucha no es sólo de la familia, sino de todos los que queremos que Santiago aparezca y que no haya otro Santiago. Él se la jugó y acompañó a la comunidad mapuche”, sumó otra de las hermanas de Santiago, Andrea, sentada sobre el escenario junto al premio Nobel de la Paz y titular del Serpaj, Adolfo Pérez Esquivel. “Nosotros hablamos con el juez, la fiscal, somos los que recibimos la indiferencia del juez de la fiscal y de la ministra. Nos niegan información. Nos dicen una cosa y hacen otra. Les preguntamos a todos ellos dónde está nuestro hermano y les preguntamos más de una vez que, si no fue la Gendarmería, que otras hipótesis tienen, y no dicen nada. Y después salen a decir que no colaboramos”, dijo.

La desconcentración de los miles que se convocaron en la plaza fue mayormente en tranquilidad -y con el cierre musical de Pez de fondo-, aunque la presencia de un desmesurado operativo policial ya había generado inquietud en la previa. Pasadas las nueve de la noche, la policía avanzó sobre un supuesto grupo de manifestantes, provocó una represión y ya una hora después se contaban una decena de heridos y detenidos. Según trascendió, la policía de la Ciudad actuó bajo orden judicial.