El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires impidió la asunción de la vicerrectora de la Escuela Normal Superior N°5, Laura Russian, a pesar de haber sido elegida con el 58% de los votos. En una charla exclusiva con El Grito del Sur, la vicerrectora electa denuncia que "hay una escalada sobre la autonomía de las instituciones".

En las últimas elecciones de autoridades en la Escuela Normal Superior N°5, la fórmula Carles-Russian obtuvo el 58% de los votos. Sin embargo, un grupo de docentes del nivel terciario impugnó la lista bajo el argumento de que la profesora Laura Russian no podía volver a presentarse, aunque esta vez fuera para vicerrectora y no rectora. Luego de que la Junta Electoral decidiera no impugnar la lista, el mismo grupo de docentes decidió ir al Ministerio de Educación de CABA a realizar una petición no formal, a “pedir una opinión” sobre esta interpretación del reglamento. A pesar de que hubo casos en que una vicerrectora con mandato cumplido se pudiera presentar luego como rectora sin ningún inconveniente, Russian fue obligada a bajarse del puesto de vicerrectora y a volver a su cargo base.

Desde El Grito del Sur nos acercamos al Normal 5 -ubicado en el barrio de Barracas- para entrevistar a Laura Russian y conocer los pormenores de la situación. La vicerrectora electa denunció “falta de diálogo” del Ministerio de Educación con los docentes y un intento de avanzar sobre la “autonomía” de las instituciones.

¿Por qué se busca desconocer su elección como vicerrectora?

Junto a la profesora Rosana Carles, nos presentamos por fórmula para los cargos de rectora y vicerrectora. Las escuelas normales se rigen por un reglamento orgánico. El Ministerio  interpretó en el artículo 9 que yo tuve dos mandatos de rectora y que no puedo ejercer el cargo de vicerrectora. En realidad es una interpretación errónea de ellos, porque son cargos distintos. Es erróneo porque el reglamento orgánico no permite que el vicerrector sea rector, si algo le pasaría debería llamarse a elecciones automáticamente.

El gobierno de la Ciudad desconoce claramente el proceso electoral, porque durante el proceso no cuestionó nada. Ellos sabían que yo me presentaba a elecciones, 60 días antes de la votación.

¿Cuándo fue notificada de dicha decisión?

Nos habían puesto en función el 6 de junio y, luego de más de un mes -el 30 de julio-, nos informaron esta situación. Me sentí perjudicada, tuve que volver a mi cargo de base. Presenté todas los trámites administrativos a mi alcance y, como no hubo respuesta, presenté un amparo.

Ganamos las elecciones por el 58 %: nos votaron docentes, graduados y alumnos. Aunque los padres no votan, eligen esta escuela por los proyectos educativos que tenemos. Con Rosana Carles venimos con un proyecto de continuidad de trabajo de muchos años. Acá vienen familias enteras a estudiar.

¿Hacen una lectura política de este hecho?

Una lectura política posible es que hay un avasallamiento sobre la autonomía de las instituciones. Ya lo venimos observando en otras áreas, como también en el proyecto de las escuelas del futuro. Hoy no existe un diálogo con los docentes, se quieren imponer las medidas desde el Ministerio de Educación directamente.

Lo que no quieren es que estemos ciertas personas en algunos cargos. Pero, más allá de las personas, creo que hay escalada sobre la autonomía de las instituciones. La tendencia que veníamos teniendo desde la vuelta de la democracia hasta ahora, era ampliar los márgenes de autonomía y la democratización en el gobierno de las instituciones. Esto es ir al revés.

Respaldo del centro de estudiantes a Russian

“Repudiamos completamente esta acción, en la que se le quita autonomía a los colegios normales, que hace años que pueden elegir sus autoridades. Donde la petición de un grupo minoritario es mas fuerte que la decisión del 58% de los votantes, que decidieron apostar nuevamente para poder tener continuidad en los proyectos que la escuela viene llevando adelante.
Estamos en contra de la intervención del Ministerio en nuestro colegio, tanto así como en cualquier otro, como el similar caso del Mariano Acosta, donde la rectora Raquel Papalardo fue dada de baja también por realizar un reclamo justo y querer hacer valer los derechos de la educación”, afirmaron desde el centro de estudiantes del Normal 5 (CEN 5).