Seis familias quedaron en la calle tras el incidente y las autoridades del Gobierno de la Ciudad hasta el momento no brindaron ningún tipo de respuesta.

El fuego comenzó a las diez de la mañana en la cocina de una de las familias que viven en el edificio ubicado en Lamadrid 645. Según Matías, de 16 años, vecino de la parte de adelante del conventillo, una vecina dejó una hornalla prendida y esto fue lo que originó el incendio. “Me desperté con los gritos de mi papá, que salgamos todos afuera, que agarremos los perros y salgamos. Estaba todo negro por el humo. Salí corriendo asustado, y recién a las tres de la tarde los bomberos terminaron de apagar el fuego” declaró el joven al Grito del Sur.

Waldemar Moreira, artesano de 63 años,  vió el humo a 5 cuadras del lugar cuando salía de la óptica tras retirar unos anteojos. “Los bomberos demoraron en actuar por dos cuestiones: primero, estaba cortada la esquina por obras y segundo, habían asfaltado hace poco las calles pero habían tapado las tomas de agua. Los bomberos no tenían de donde sacar el agua, tuvieron que hacer puentes con los camiones y sacar el agua a 3 cuadras” contó. Moreira es vecino del barrio desde hace 30 años y denunció que “Es común un incendio mensual. Antes solo pasaba en el invierno por problemas de un cable pelado o una estufa mal apagada”.

Seis ambulancias del SAME y tres dotaciones de bomberos trabajaron en el lugar. No hubo heridos de gravedad aunque cuatro personas fueron trasladadas en forma preventiva al Hospital Argerich.

Las seis familias vivían en seis piezas de manera hacinada. Basta solo una chispa para iniciar el fuego de todo un edificio de madera. “Lastima que esa chispa no se prende entre los vecinos para hacerle frente al despojo del Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta y hacer cumplir sus derechos, como la Ley 341, donde se declaró al barrio como emergencia habitacional. El gobierno tendría que dejar armar cooperativas de viviendas para que los vecinos construyan su propia casa” apuntó el vecino. No es poca cosa que justo mañana se apruebe un proyecto en la Legislatura porteña para extender Puerto Madero hacía La Boca, expulsando a las y los vecinos por la fuerza mediante desalojos o luchando con incendios constantes.

Hoy seis familias dormirán en la calle o en el patio del conventillo, con unos colchones usados que les trajo el comedor de al lado, “Camioneritos”.