La flamante herramienta busca analizar e impulsar iniciativas a fin de fortalecer las políticas públicas para la igualdad y la prevención de las violencias contra las mujeres. "Si no hacemos un cambio cultural, va a ser difícil cambiar lo que venimos padeciendo de femicidios”, expresó el Defensor del Pueblo Alejandro Amor.

El Observatorio de Género, impulsado por la Defensoría del Pueblo de CABA, ya es una realidad. El lunes por la tarde fue presentado con la presencia de un panel de expertas, entre las que se encontraban María Elena Naddeo, directora general del Centro de Atención de Niñez, Adolescencia y Género de la Defensoría -que estará a cargo del Observatorio-; la secretaria general, Silvina Penella; Sonia Santoro, del equipo de Género; Nelly Minyersky, presidenta del Parlamento de las Mujeres, y Graciela Morgade, decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Allí se debatió sobre la necesidad de aplicar la ley de Educación Sexual Integral (ESI), como también los protocolos de prevención y asistencia en violencia machista.

“Podemos dictar muchas normas pero si no hacemos un cambio cultural,  va a ser difícil cambiar lo que venimos padeciendo de femicidios”, dijo Alejandro Amor, Defensor del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La meta del Observatorio es ser una herramienta de análisis e investigación, a fin de elaborar informes e iniciativas destinadas a fortalecer las políticas públicas para la igualdad y diseñar nuevas estrategias para la prevención de las violencias que afectan particularmente a las mujeres, niñas/os y adolescentes.

En su alocución, María Elena Naddeo comentó que las funciones específicas serán: el monitoreo de casos de violencia de género; la situación laboral de las mujeres; el acceso a la salud y a los derechos reproductivos; la representación política y los presupuestos de los organismos que se ocupan de esas problemáticas.

“Primera Encuesta de Percepción de Estereotipos e Igualdad de Género”

Durante la jornada Sonia Santoro presentó los resultados de la “Primera Encuesta de Percepción de Estereotipos e Igualdad de Género”, en la que participaron 463 adolescentes de 2° año, provenientes de seis escuelas públicas, entre ellas dos técnicas y una escuela privada.

Santoro manifestó que “la idea era comprobar el grado de percepción que tienen los jóvenes sobre la temática de género”. Cabe destacar que entre los entrevistados, el 60,5 por ciento se identificaron como género masculino, mientras que un 39,1 por ciento lo hicieron con el género femenino, y el 0,4 por ciento se identificó como Otro.

-Una de las expresiones que se utilizó en la encuesta fue “Es una gran mentira, nunca habrá igualdad entre las mujeres y hombres”: allí el 52,7 por ciento estuvo en desacuerdo o muy en desacuerdo.

-Otra de las afirmaciones fue “La igualdad de género ya es una realidad, qué más quieren las mujeres”, donde dos de cada tres (64,8 por ciento) respondió en desacuerdo o muy en desacuerdo.

Sin embargo, al momento de consultar si “Las mujeres son más histéricas que los hombres”, el resultado fue que el 56,3 por ciento de las mujeres consideró acertada esa afirmación (de acuerdo o muy de acuerdo), mientras que el 63,2 por ciento  de los varones estuvo de acuerdo o muy de acuerdo con ésta.

Asimismo, frente a la frase “Los celos son una expresión de amor”, el 53,8 por ciento expresó estar de acuerdo o muy de acuerdo con esta afirmación. Mientras que el 39,1 por ciento se manifestó en desacuerdo o muy en desacuerdo y un 7,1 por ciento no respondió.

En conclusión, y según declaró Santoro, la encuesta arrojó que si bien la igualdad entre mujeres y varones es un derecho reconocido por los adolescentes consultados, “esta apreciación convive con la vigencia de viejos paradigmas que cuestionan u obstaculizan el acceso a este derecho”.

La situación de la ESI en la Ciudad

Uno de los reclamos de la jornada fue por el incumplimiento del programa de Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas de la Ciudad, que ya lleva 11 años sin atenderse. Según Silvia Kurlat y Laura Velasco, hay una mirada muy restringida de la sexualidad y no del placer, “ni siquiera se estaba hablando de las enfermedades de transmisión sexual”.

“Tenemos que salir y dejar de ser ciudadanos pasivos. Un derecho que no se ejerce no es un derecho”, arengó Nelly Minyersky.