“Resistencia a la autoridad” y “lesiones graves” fueron los pretextos jurídicos que utilizó la Cámara de Apelaciones para ratificar, en otro fallo lesbofóbico, el procesamiento contra Mariana Gómez, la mujer que estaba besando a su esposa Rocío Girat en una estación del subte C.

La Sala 6 de la Cámara Nacional de Apelaciones Criminal y Correccional, integrada por los jueces Julio Marcelo Lucini y Mariano González Palazzo, confirmó ayer el procesamiento contra Mariana Gómez, la joven que fue detenida en octubre del año pasado en el Centro de Trasbordo del Subte C, cuando se encontraba junto a su esposa Rocío Girat.

Con este fallo, los jueces confirmaron el procesamiento dictado el pasado 29 de diciembre por la jueza cargo del Juzgado Criminal y Correccional N° 45, María Fontbona de Pombo, respecto a los cargos de “resistencia a la autoridad y lesiones graves” debido a no acatar el arresto, y por la pérdida de cabello que sufrieron los oficiales de la Policía de la Ciudad, Jonathan Rojo y Karen Villegas, durante el forcejeo para detener a Gómez.

Según lo dispuesto por los magistrados, la transgresión cometida fue la de fumar en un lugar público, prohibido por la ley 1799 de la Ciudad, y no apagar el cigarrillo cuando se lo pidió el empleado de Metrovías, José María Pérez y reiterado por el oficial Rojo, quien posteriormente tuvo que solicitar la ayuda de la oficial Villegas para quitarle el cigarrillo e impedir que siguiera fumando.

“Si bien la parte sostiene que Pérez y Rojo decidieron dirigirse a ellas por haberse percatado de su elección sexual y no aceptaban que se besaran, la razón invocada por la policía para actuar era legítima. Ello no permite construir la agresión ilegítima que se postula para explicar el comportamiento de Gómez”, sostuvieron los jueces.

En consecuencia, y descartando los argumentos de la defensa, la resolución dispone que “no se advierte injerencia ilegal por parte del policía” y agrega que “Gómez originó la intervención policial y su respuesta fue violenta”, rechazando así el pedido de revocatoria sobre el procesamiento impuesto por la jueza en primera instancia.

Del mismo modo, destacaron que “lo que empezó siendo un nimio conflicto alcanzó una dimensión desmesurada por la actitud desafiante de Gómez”.

Es interesante remarcar la postura de la justicia y de la fuerza policial ante este caso, ya que desde el inicio a la cónyuge de Mariana, Rocío Girat, no le tomaron la denuncia al reconocerle el vínculo matrimonial, como así tampoco le aceptaron su testimonio en la causa.

Del mismo modo, la defensa a cargo del abogado Lisandro Teszkiewicz, manifestó el pasado 6 de febrero que “no tuvimos ese mes para analizar la apelación”, ello en virtud que la jueza Fontbona de Pombo notificó luego de la feria judicial, teniendo menos de una semana para apelar.

Asimismo, la resolución en cuestión fue publicada horas posteriores a la realización del Paro Internacional de Mujeres. Ahora será nuevamente la jueza Fontbona de Pombo la encargada de dictar sentencia.