Aunque Mauricio Macri haya reivindicado la agenda de genero en la apertura de sesiones en el Congreso -mostrando su cara más amable para un sector progresista de la sociedad- la realidad de base es que la Ley de la Educación Sexual Integral (ESI) sufre una grave crisis en nuestro país por falta de presupuesto y condicionantes morales o religiosos. El Grito del Sur reunió a dos estudiantes secundarias y militantes feministas para conversar sobre el desinterés real en materia de Educacion Sexual Integral, el tratamiento del aborto dentro de los colegios y las deudas en materia de género.

Si bien la Ley de Educación Sexual Integral fue sancionada en 2006, la realidad que viven las y los estudiantes en los colegios está lejos del planteo legal. Los colegios, por diferencias ideológicas o faltas presupuestarias no contemplan las actividades, normativas y contenidos planteados en dicha legislación. En contraparte el embarazo adolescente y la interrupción legal del embarazo son temas cada vez más candentes en la agenda social. Catalina Distefano, vocera del Fernando Fader, y Juanita Pedrozo, secretaria general del Julio Cortázar, ambos colegios ubicados en el barrio porteño de Flores, describen las deficiencias en el modo en que se aplica la ESI en las escuelas.

“La ley no se aplica”

Juanita y Cata son adolescentes, feministas y empoderadas, una posición nada fácil a la hora de enfrentarse a la manera de pensar la sexualidad dentro de la educación formal. Ambas admiten, entre críticas y lamentos, que el único acercamiento a los contenidos enmarcados en la ley existe cuando, una vez al año, explican cómo colocar un preservativo “de manera totalmente heteronormativa”. De existir otras instancias, dependen pura y específicamente de la buena voluntad del docente a cargo de la clase. Cuestionan la sesgada y atrasada visión que se realiza sobre la sexualidad y la falta de información acerca de otros métodos anticonceptivos y de cuidado personal.

Pero ellas no se quedan quietas. Ante este panorama es el propio estudiantado quien se organiza a través del centro de estudiantes para conformar comisiones de género, organizar talleres y jornadas de concientización, entre otras actividades. Aunque advierten que “no es nuestro deber realizar las jornadas, es un derecho y el gobierno no lo cumple”.

Catalina entiende la educación sexual como “una herramienta para sentirse más libre, para decidir y entender que vivimos en una sociedad machista que nos plantea un mundo donde solo existe una lógica binaria de hombre, mujer y fin”. Es decir, no se trata de un capricho ni un reproche sino de algo tan básico como el pedido de aplicación de una ley que lleva más de 10 años aprobada.

Para graficar más claramente la falta de políticas públicas en materia de género y el enorme atraso respecto de la ley podemos observar el caso de la E.T N6″Fernando Fader”, una escuela artistica en la entre su alumnado hay estudiantes trans, motivo que generó tensión con las autoridades cuando uno de ellos se acercó a plantearles un inconveniente: el joven no podía ir al baño de mujeres porque no es mujer pero tampoco al de varones porque sentía que lo burlarían y se sentiría incómodo. Frente a esta situación la institución, lejos de buscar una solución de fondo, ofreció que utilizara el baño de discapacitados. A partir de ello consideran que la norma promulgada en 2006 debe actualizar sus contenidos puesto que en ese entonces no estaban en vigencia reglamentaciones como el matrimonio igualitario y la identidad de género, fundamentales a la hora de abarcar la educación sexual de manera integral.

Aborto como mala palabra dentro de las escuelas

Según relatan, las autoridades de los colegios no se muestran dispuestas a abrir el debate y el aborto es un tema tabú dentro de las cuatro paredes educativas. Sin embargo, esto no ha frenado el interés de las y los estudiantes por informarse al respecto y montar espacios de debate colectivo sobre dicha problemática. En medio de la oleada feminista que ha logrado instalar en la agenda pública la discusión sobre la interrupción voluntaria del embarazo, las jóvenes han tomado la posta y se han encargado de llevar la discusión a las aulas concientizando, saldando debates y construyendo puntos de acuerdo.

“Hablar del aborto en el colegio es algo muy fuerte” afirma Juanita al tiempo que insiste en la importancia de abordar el tema “en un contexto en el que se mueren miles de mujeres por realizarse abortos clandestinos por no acceder a la información necesaria sobre cómo cuidarse al momento de tener relaciones sexuales”. A su vez, recuerda que la única ocasión en la que pudieron hablar libremente del tema fue durante la toma del año pasado cuando invitaron a integrantes de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito a participar de una charla-debate.

Son cada vez más numerosos los casos de embarazos adolescentes, es por esto que en ambos colegios un grupo de estudiantes decidió capacitarse, dentro del Programa “Madres y Padres adolescentes”, para ser promotores de salud y brindar información y herramientas a sus compañeros y compañeras de cursada. Esto llevó a que muchos y muchas decidieran acercarse a buscar contención y ayuda con sus problemas. Esta ha sido la forma a través de la que han podido tejer lazos cada vez más fuertes entre ellos y ellas mismas. Informándose, conociéndose, debatiendo, proponiendo y actuando.

El discurso del gobierno

El senador por la Provincia de Buenos Aires y ex Ministro de Educación (Ciudad 2009-2015 / Nación 2015-2017) Esteban Bullrich ha declarado públicamente estar en contra de la interrupción del embarazo y en una columna publicada en el diario Clarín ha tomado como uno de sus argumentos la importancia de aplicar la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral para evitar llegar a un embarazo no deseado. Las entrevistadas cuestionan sus declaraciones y consideran una falta de respeto esgrimir tal argumento siendo que la aplicación de dicha ley no se vio efectuada durante su paso por la cartera educativa en la esfera porteña y nacional. “Jamás estuvo en su agenda, no es algo que le interese”, expresó Cata.

No es la primera vez que Bullrich realiza comentarios desafortunados en torno al aborto, meses atrás durante la campaña de las elecciones de medio término había declarado que si el bebé en curso era una mujer también debería pronunciarse #NiUnaMenos. “Es increíble que el ex ministro de educación que no aplicó la ley de educación sexual integral hable del #NiUnaMenos buscando deslegitimar la consigna, sacándola de contexto y ocultando una problemática real” apuntó Catalina. En la misma línea Juanita asegura que el gobierno no tiene interés alguno en aplicar la ESI dado que ha tenido vastas oportunidades para demostrarlo y no lo ha hecho.

Observan con preocupación que las dos mujeres con mayor referencia dentro de Cambiemos sean la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y la diputada Elisa ‘Lilita’ Carrió, quienes se pronuncian abiertamente “a favor de la vida”, lo que les resulta alarmante ya que mediante ese argumento se niega que existe una problemática de salud al mismo tiempo que no se vuelca importancia sobre la vida de la mujer que se arriesga a someterse a un aborto clandestino en condiciones desfavorables. Además, continúa reproduciendo el discurso machista inserto en el sentido común que “entiende a la mujer como una incubadora destinada a casarse, tener hijos y cuidarlos”.

Confirman, en definitiva, que la apuesta del oficialismo a debatir el aborto responde más a una cortina de humo para ocultar el descontento social que a una decisión política de dar respuesta a una demanda del movimiento de mujeres. “Estamos en un momento histórico en el que se empieza a escuchar la voz de las mujeres y eso es gracias al feminismo, no al gobierno de turno” aclara Catalina con un tono desafiante. De todas formas, sea por el motivo que sea, celebran que los medios den difusión a la temática y que la sociedad toda esté hablando de ello.

Las pibas también paramos

Desde hace ya varios años vienen organizándose y participando de las distintas movilizaciones de #NiUnaMenos en contra de la creciente violencia machista que se expresa diariamente en múltiples casos de acoso, abuso, agresión, violación, y en el peor de los casos, la muerte. Al igual que el 8 de marzo del año anterior, las estudiantes secundarias formarán parte del segundo Paro Internacional de Mujeres engrosando la columna de la movilización al ritmo de ‘educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir’.

Ven con buenos ojos el fenómeno social que se está produciendo y lo traducen en la oportunidad para conseguir definitivamente la aplicación de la Ley de Educación Sexual de la mano de la despenalización del aborto, entendida esta última como una nueva ampliación de derechos para las mujeres y un avance en el nivel de decisión y soberanía sobre su cuerpo.

Como jóvenes no se encuentran aisladas de estas problemáticas sino que muy por el contrario son quienes en muchos casos protagonizan reconocidos casos de desaparición o femicidio. Es por esto que en este nuevo aniversario del Día de la Mujer Trabajadora “paramos porque queremos caminar tranquilas por la calle, porque queremos dejar de ver cómo desaparecen nuestras compañeras, porque nos matan cada 18 horas, porque realizamos las tareas domésticas sin una remuneración, por la aplicación de la ESI, por códigos de vestimenta que no restrinjan nuestras libertades, porque el ajuste del gobierno nos golpea más que a los hombres, por el aborto legal, seguro y gratuito, entre un sinfín de derechos que nos son negados”