Durante la jornada de cierre del debate sobre la despenalización del aborto, el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, se mostró a favor de la legalización. "El aborto es una realidad, y sus complicaciones afectan sobre todo y fundamentalmente a las mujeres pobres", argumentó.

“El aborto es un problema de salud pública, produce muertes, morbilidad evitable en población joven y sana”, sostuvo esta mañana el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, durante su esperada disertación en el Congreso en el marco de las audiencias en las que se debate el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. “El aborto es una realidad, y sus complicaciones afectan sobre todo y fundamentalmente a las mujeres pobres”, enfatizó.

Durante el mes y medio de audiencias públicas, el ministro optó por mantener un perfil bajo y apenas realizó unas pocas declaraciones públicas a favor de la legalización. Pero recién ayer, en la última de las jornadas de debate, diputados y diputadas de todos los bloques escucharon su posición institucional sobre el tema.

“Entre otras cosas, el aborto es un problema de equidad de género”, disparó y despertó los aplausos de las militantes de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que además montaron varias actividades en la calle para acompañar el último tramo del debate antes de que el proyecto obtenga dictamen y esté en condiciones de ser discutido en la cámara baja.

“La despenalización reduce la mortalidad materna, las complicaciones graves y el número de abortos totales”, sentenció.

“Este es un debate histórico”, abrió Rubinstein su disertación, que duró media hora -en general, los expositores no contaron con más de cinco minutos cada uno en todas las audiencias-, lo que demostró el peso que tiene la voz institucional en materia de Salud en torno al aborto. Citó cifras de su cartera -en Argentina se estima que se producen “entre 350 mil y 450 mil abortos por en año en los últimos diez”- y argumentó que en los países en los que la práctica es penalizada hay mayor cantidad de abortos inseguros que en los que es legal.

“El aborto existe y es algo que no podemos soslayar, más allá de todos los dilemas éticos, científicos, morales, económicos, espirituales, más allá de esto el aborto es un problema que tenemos que abordar y que ustedes tienen que decidir”, agregó.

“Los países con marcos legales restrictivos no han visto reducido el número de abortos, sino que han aumentado los abortos inseguros”, resaltó y expresó que “la evidencia es muy robusta respecto de que la despenalización del aborto reduce las muertes maternas, las complicaciones graves y el número de abortos totales”.