Dante Palma es parte del cuerpo docente de la Universidad Nacional de San Martín y la Universidad de Buenos Aires. Luego de ser denunciado por abuso por parte de algunas estudiantes fue cesanteado en la Unsam por dos años en una medida que él mismo puede apelar. Los y las estudiantes se manifestaron en contra y aseguraron no estar conformes.

“No estoy solo” dice el título del programa que el filósofo y periodista Dante Palma conduce actualmente en Radio del Plata. Donde dice “filósofo y periodista” va “violento y abusador”. Y donde dice “No estoy solo” me gustaría poner otra cosa pero realmente él no está solo, a él lo bancan el mundillo académico, un sector del periodismo, de la política y todo un sistema judicial que históricamente ha sido burgués y machista.

Al cuerpo de autoridades de la UNSAM no le pareció suficiente que Dante Palma haya abusado física y psicológicamente de dos de sus ex-novias que han hecho públicas sus denuncias, ni que alumnxs de esta misma universidad y de la UBA hayan denunciado situaciones de violencia de género para quitarle su cargo.

La relación desigual que Palma supo tejer con absoluta conciencia sobre varixs de sus estudiantxs no alcanza para sancionarlo con una exoneración que le impida tomar cargos públicos durante cuatro años, parece bastar con una cesantía que le impide dar clases en universidades por dos años, una medida que puede ser apelada por él y que al concluir le permitiría volver a ocupar su rol de docente.

Existe un vínculo inevitable entre un docente y un estudiantx que se ve atravesado por una suerte de identificación con el otrx en el proceso de aprendizaje. No podemos negar también, la asimetría de este vínculo donde hay una relación de poder que condiciona al estudiantx.

La cercanía del docente puede devenir en acto revolucionario -si pensamos en los antiguos modelos de enseñanza represiva- o bien puede cruzar la delgada línea del consentimiento. Primero el intercambio de mails, luego la devolución personalizada del trabajo práctico que da lugar a la solicitud de amistad, que da paso a un mensaje privado disfrazado de debate existencial. Desde chicxs nos enseñaron que a lxs maestrxs hay que respetarlxs ¿Alguien le enseñó a lxs maestrxs que a nosotrxs también nos tienen que respetar?

En la promoción de su programa de radio, Dante Palma nos invita a pensar y debatir con espíritu crítico, ese que le faltó cuando no se hizo cargo de las acusaciones recibidas. La reprimenda de la institución educativa funcionó como si el dolor del abuso tuviera un lapso y prescribiera. Sin embargo frente a la justicia machista existe la condena social, y un cantito que susurra ‘a donde vayas te iremos a buscar’.