Este fin de semana Twitter se convirtió en una red social de terror: miles de mujeres en toda España y Latinoamérica relataron historias escalofriantes de abuso para mostrar su rechazo a la paupérrima pena que recibió “La Manada".

“Leo los #Cuentalo y se me eriza la piel, no se puede creer la realidad en la que vivimos. Deténganse un ratito a leer y fíjense si exageramos, algunas lo cuentan en lugar de otras; y otras lo cuentan en carne propia, vivas pero marcadas de por vida”, escribió @MeechiBeron en Twitter.

El Hashtag #Cuentalo surgió luego del indignante fallo que dictó el Tribunal de la Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra en España al grupo autodenominado “La Manada”, integrado por cinco hombres entre 27 y 29 años, que en 2016 violaron a una chica de 18 años, grabaron el hecho y compartieron el video. Fueron condenados a apenas 9 años de prisión por el delito continuado de abuso sexual descartando la violación, que presupone violencia e intimidación contra la víctima, porque según la justicia la chica no se resistió.

#Cuentalo fue el medio donde miles de mujeres de España y Latinoamérica descargaron su impotencia, relatando historias que en algún momento de sus vidas sufrieron, y que cualquier mujer teme padecer. Todo ello debido a que hombres (hijos sanos del patriarcado) las cosificaran, abusaran, violaran, e incluso en algunos fatídicos casos, las asesinaran.

Debido a este tipo de situaciones que vivimos cotidianamente, las mujeres fuimos generando diversas conductas que llevaron a que estemos más atentas al momento de caminar solas por la calle, o cuando algún hombre se pone insiste en querer “conquistarnos”. ¿Quién no le ha dicho a alguna amiga, “avisame cuando llegues”?, “mantené el GPS prendido” o “pasame los datos del taxi”.

Según un informe de Chequeado publicado el 10 de enero del 2018, “En 2016, 3.717 personas denunciaron haber sido violadas, lo que representa más de 10 ataques por día, según los últimos datos oficiales del Ministerio de Seguridad de la Nación. Sin embargo, las agresiones de tipo sexual no se limitan a las violaciones: existen otros delitos contra la integridad sexual que, según el informe del Ministerio de Seguridad, incluyen “corrupción, abuso deshonesto, ultrajes al pudor, rapto y tentativas de violación”. La cantidad de víctimas registradas en 2016 fueron 9.266, 25 por día.” Pareciera que los relatos fueran de ciencia ficción distópica. Pero sucede enese mundo, en una sociedad que nos es cotidiana y real. Muy real.

Como explica Silvia Weksel, representante legal en la ONG Ayuda a Víctimas de Violación (Avivi) a Chequeado,“Las víctimas encuentran muchas trabas en las comisarías para realizar las denuncias y en las fiscalías no se las ayuda a impulsar las causas para que lleguen a juicio y en muchos casos las mujeres tampoco conocen cuáles son sus derechos”.
Con este panorama queda en claro la cantidad de hechos de violencia que sufrimos las mujeres día a día, en una sociedad donde están naturalizados estos episodios, y que responden a situaciones no aisladas.

 

A pesar de que muchas de las historias fueron relatadas en primera persona, muchas mujeres usaron su voz para narrar casos ajenos como aparecieron de los que trascendieron en Argentina.

 

La visibilización de estos casos tiene un impacto fundamental porque dan cuenta de episodios que se creían naturalizados, impulsan a otras mujeres a denunciar, se conocen hechos que los medios no difunden y ponen en evidencia hechos ignorados durante años. Porque en una sociedad donde lo que no se cuestiona no se cae surge una nueva consigna feminista: destruyelo todo #cuentalo