Un mes después de la última movilización convocada por la Coordinadora de Estudiantes Terciarios, miles de estudiantes y docentes salieron a las calles para exigirle una vez más al gobierno porteño que retiren el proyecto de UNICABA que "desprestigia la carrera docente".

La tarde del miércoles condensó desde distintos puntos el rechazo a la política encarada por el oficialismo. En medio de la votación sobre el tarifazo en la Cámara baja y con un contexto político revuelto por las negociaciones encaradas con el Fondo Monetario Internacional, más de veinte mil estudiantes y docentes se abrieron paso en la agenda política e invadieron el centro porteño en rechazo a la intención del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta de reemplazar los 29 institutos de formación docente por una universidad. Si bien la marcha fue protagonizada por las comunidades educativas de los terciarios, la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB) que nuclea a los centros de estudiantes del nivel medio, la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) y los gremios docentes acompañaron la protesta y aseguraron estar “muy orgullosos”.

Entre redoblantes, pancartas y megáfonos, estudiantes y docentes expresaron sus consignas desde el Palacio Pizzurno, donde se encuentra el Ministerio de Educación Nacional, hasta la Legislatura porteña, donde, de no dar marcha atrás con la iniciativa, la ministra Soledad Acuña espera que se apruebe el proyecto.

“Señor, señora, no sea indiferente//Nos cierran los terciarios en la cara de la gente”, coreaban de manera unánime interpelando a los transeúntes y automovilistas que se topaban con la movilización.

Julia Gabito, estudiante del Normal 1 y del Joaquín V. González, destacó la unidad de todos los espacios en conflicto con el Gobierno de la Ciudad y denunció “la desidia de más de diez años de gestión PRO”. “La única forma que vemos para que esto se solucione es que el proyecto se retire y que el ejecutivo convoque a las comunidades educativas a construir una reforma real de la formación docente donde nuestras voces sean escuchadas y se contemple un plan de becas integral, salario digno para los y las docentes, más presupuesto para el sector y reformas edilicias en los establecimientos que venimos reclamando desde hace una década”, expresó.

En esa línea, criticó el “maquillaje” del gobierno en el montado de reuniones no resolutivas y la falta de diálogo entre las partes. Hasta el momento, no han tenido la posibilidad de sentarse a discutir y negociar un acuerdo que les permita poner un freno a la aprobación de la UNICABA.

La educación como derecho o como privilegio, esa es la cuestión

“Como secundarios adherimos a la movilización porque entendemos que el proyecto del gobierno es un nuevo ataque a la educación pública. Además, afecta directamente nuestra formación durante y después del nivel medio ya que involucra de primera mano a quienes estarán en sus aulas formándose y en las nuestras formándonos”, explica Catalina Distefano, vocera del colegio secundario Fernando Fader.

Una de las principales críticas en torno al proyecto oficial tiene que ver con la pérdida de numerosos puestos de trabajo, lo que se traducirá no sólo en cientos de despidos sino también en la drástica reducción del presupuesto. “La UNICABA en los terciarios tiene los mismos objetivos que la Secundaria del Futuro en el nivel medio: desfinanciar la educación pública”, apuntó Catalina. En el mismo sentido, Graciela Morgade, decana de la Facultad de Filosofía y Letras – UBA, menciona que: “piensan que la falta de docentes se debe a la ausencia de estímulos y creen que por llevar la carrera al ámbito universitario se revertirá la situación, pero vuelven a partir de una base errónea, que deja al descubierto la desinformación de los funcionarios sobre el tema: el problema de la docencia hoy tiene que ver con el salario y no con la formación”.

A su vez cuenta que diez años atrás la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES) nombró la enseñanza superior como un derecho universal, y hoy, a 100 años de la Reforma Universitaria, “es necesario pedir más derechos universales” porque “se busca dejar de generar sujetos críticos que salgan a luchar por sus derechos e instalar un modelo educativo para pocos”.

Contra viento y marea

A pesar de la intensa lucha que vienen dando desde hace meses las comunidades educativas de los 29 profesorados, el gobierno porteño no parece recular y hay una realidad muy concreta: el oficialismo cuenta hoy en día con mayoría automática en el reciento legislativo, por lo que, de seguir obsecuentemente el plan inicial, no les presentará grandes dificultades aprobar el proyecto. Sin embargo, no todo está perdido. “Hay algo que el gobierno de Rodríguez Larreta no puede ajustar y es que la sociedad en su conjunto le está diciendo que el proyecto de ley no se puede llevar adelante” afirmó Matías Zalduendo, secretario de Derechos Humanos de UTE y secretario de Juventud de la CTA Nacional. La confianza se mantiene intacta y a la espera de que la cartera educativa recapacite acerca de las implicancias y desventajas que representa la UNICABA, dando lugar a la participación de las autoridades, el cuerpo docente y el movimiento estudiantil.

Si algo caracteriza a la juventud y a los sindicatos docentes es la lucha y la perseverancia, y si algo tienen en claro es que necesitarán de los marcos de unidad más amplios posibles para actuar de conjunto, golpear con un mismo puño y vencer esta pulseada.

“Si lo que Soledad Acuña está buscando es una plataforma para pensar su candidatura a Vicejefa de Gobierno claramente la UNICABA no lo es y nosotros no lo vamos a permitir”, lanzó Matías desafiante. Alarmado por las negociaciones con el FMI y las inevitables condiciones de ajuste que aplicará el gobierno advirtió: “la principal variable de ajuste de este gobierno neoliberal es la educación, y no podemos permitir que se achique el gasto público, que se reduzcan los derechos laborales y se achiquen nuestros salarios”.

El próximo miércoles 23 de mayo se realizará la Marcha Federal Educativa en la que este conflicto estará contemplado sin lugar a dudas dentro del pliego de reivindicaciones ya que, si bien es en el distrito porteño donde se opuso mayor resistencia, en Jujuy se aplicó un proyecto similar y en Mendoza buscan avanzar también en esa dirección. La movilización partirá de distintos puntos centrales del país y desembocará en las plazas centrales, con epicentro en Plaza de Mayo donde se realizará el acto central. Allí se pedirá el aumento del presupuesto educativo, aumento salarial y rechazo al techo del 15%, boleto educativo para todos los niveles, entre otros reclamos.