Belicistas, xenófobos y genocidas. La lista de premios Nobel de la Paz incluye entre sus galardonados varias manchas que no se borran nunca más. Mientras tanto las Abuelas de Plaza de Mayo aguardan la votación de este año, para ver si se hace justicia y se premia la vida. ¿Quiénes son los cinco peores ganadores del premio Nobel de la Paz?

Barack Obama

Obama recibió el premio Nobel de la Paz en 2009. El primer presidente negro de los EE.UU. ostenta un récord extraño para un Nobel de la Paz: en sus dos periodos completos no pasó ni un solo día sin guerra. Obama lanzó la tercera guerra en Irak, esta vez contra Estado Islámico, prosiguió la invasión en Afganistán -a pesar de sus promesas de campaña- y respaldó el derrocamiento impulsado por Europa de Mohamed Kadaffi en Libia. También emprendió acciones militares en Libia, Pakistán, Somalia y Yemen.

Henry Kissinger

El premio Nobel de la Paz otorgado en 1973 al secretario de Estado norteamericano durante el Gobierno de Richard Nixon destaca entre los más polémicos de la histórica. Premiado por sus gestiones para lograr un alto al fuego en la guerra de Vietnam, el premio fue compartido con el vietnamita Le Duc Tho, quien, sin embargo, rechazó el premio.  Implicado directamente en el golpe de Estado en Chile contra Salvador Allende, y uno de los principales ideólogos del Plan Cóndor, brindó apoyo al régimen indonesio del general Suharto, acusado del genocidio de la población de Timor Oriental, que dejó alrededor de 200 mil víctimas.

Shimon Perez

Ministro de Exteriores de Israel durante los acuerdos de Oslo de 1993, fue premiado junto con los líderes Yasser Arafat y Yitzjak Rabin. Perez formó parte de una milicia responsable de actos de limpieza étnica en villas palestinas durante la Nakba. También ofreció vender cabezales nucleares al régimen del apartheid en Sudáfrica y fue uno de los promotores de la brutalidad y el asedio continuado en contra de la Franja de Gaza durante su gestión como ministro de Exteriores en la presidencia de Ariel Sharon.

Aung San Suu Kyi 

Budista, pacificista y defensora de las minorías, así se presentaba ante el mundo la líder birmana Aung San Suu Kyi galardonada con el Premio Nobel en 1991. Actualmente es la primer mandataria de Myanmar y la responsable de encubrir el genocidio rohingya, que ha dejado hasta el momento un total de al menos 6.000 muertos y medio millón de refugiados, pertenecientes a esta minoría musulmana. Altos cargos de la ONU declararon que la situación del país presenta “elementos de genocidio”

Woodrow Wilson

Padre del liberalismo, este ganador del premio Nobel en 1919 firmó una ley que forzaba la esterilización de criminales y personas con problemas mentales. Entre sus más destaados dichos resalta: “No hay posiciones de gobierno para negros en el sur, el lugar de un negro está en los sembradíos de maíz”. Incluso institucionalizó sus ideas racistas y xenófobas al segregar el empleo público en 1913. Como presidente envió tropas estadounidenses para intervenir en Cuba, Haití, República Dominicana, México y Rusia.