La audiencia por el travesticidio de Diana Sacayán duró menos de diez minutos. El motivo: la ausencia de las y los testigos, una de ellas miembro de la Policía Cietífica y pieza clave para la querella ya que investigó la escena del crimen.

Por el pasillo del sexto piso del Palacio de Tribunales, el Fiscal Yapur camina de un lado hacia el otro. Nervioso, tiene otro juicio en la agenda. Una hora más tarde de lo que estaba programada la audiencia, llegan el presidente del tribunal y el juez, Julio César Báez. La jueza, Ivana Bloch, no se encuentra en la sala.

Sentados en la mesa  del acusado, está el defensor, Lucas Tassara, y su ayudante. Marino tampoco está presente. Según informa el juez Adolfo Calvete, dejó constancia en el expediente autorizando a su abogado a que lo represente en su ausencia.

Pero la audiencia por el travesticidio de Diana fue en tiempo récord, duró menos de diez minutos. El motivo: los y las testigos no acudieron al llamado de la justicia, sobre todo una muy importante para la querella, quien es integrante de la Policía Científica, y que estuvo trabajando en la escena del crimen.

De este modo se incorporaron informes periciales mediante lecturas, y se programó una nueva audiencia para el 7 de mayo.

Sin embargo, el grupo activista que busca visibilizar y exigir justicia por la violencia que sufre el colectivo travesti y trans, y que acompaña a la familia Sacayán desde el inicio, estuvo presente como siempre.

Allí, en la plaza frente a Tribunales, junto a la Comisión Justicia por Diana y al grito de “¡Diana Sacayán presente, ahora y siempre!” realizaron una foto colectiva y emblemática con el nombre de la defensora de derechos humanos y los colores de la bandera LGBTIQ+ de fondo.