La tijera de Vidal

Vidal despide trabajadoras de la línea 144

La gobernadora de Buenos Aires despidió a cinco trabajadoras de la línea telefónica de atención a víctimas de violencia de género. ¿Qué alega María Eugenia Vidal para recortar el área y qué reclaman las trabajadoras?

La gobernadora María Eugenia Vidal, junto con el Secretario de Derechos Humanos Santiago Cantón, despidió a cinco trabajadoras de la línea telefónica 144 de provincia de Buenos Aires. La línea 144 es un espacio de atención de primer nivel para mujeres víctimas de violencia de género. Atiende las 24hs, los 365 días del año, a toda la provincia de Buenos Aires y funciona como la primera instancia para donde llegan las denuncias de cientos de mujeres.

Una vez que una persona se contacta con el servicio, las operadoras y coordinadoras evalúan si es necesaria una posterior comunicación, y, de serlo, es derivada al equipo de seguimiento de casos. Dentro de este equipo, las trabajadoras no sólo se comunican con quien llama sino que realizan las articulaciones territoriales pertinentes.

Desde el años 2016, la gestión de la gobernadora Vidal, junto con el Secretario de Derechos Humanos, Santiago Cantón, iniciaron un proceso de precarización laboral dentro de la línea, a través de dos modalidades: por un lado, la secretaría terciarizó la atención telefónica a través de Provincia Net, una empresa del Banco Provincia que se hace cargo de brindar los insumos para la puesta en marcha de la línea, al tiempo que contrata a quienes la atienden (70 operadoras); por otro lado, incorporó compañeras en el equipo de seguimiento y en la coordinación de las guardias a través de contratos autónomos atados a la ley de emergencia, los cuales vencen esta semana.
Todas las compañeras fueron contratadas por su perfil profesional y recorrido en la temática, al tiempo que fueron capacitadas para la atención específica pero sufren una gran inestabilidad laboral. En una mesa técnica, la gestión de Maria Eugenia Vidal se comprometió a no alterar la composición del equipo de trabajo ni en número ni en integrantes.
Estas decisiones se dan en un marco en donde se desarticulan y reducen los equipos de trabajo, con el ingreso de trabajadoras sin experiencia ni capacitación en la temática, lo que  da cuenta de una falta de planificación de la política pública que debería ser prioritaria frente a la emergencia en violencia de género en el territorio provincial.