Inquilinos Agrupados presentó su campaña para visibilizar la problemática que enfrentan a diario miles de trabajadores en la Ciudad de Buenos Aires. Alquileres caros, garantías propietarias, precios astronómicos y a elección del dueño. ¿Qué proponen los inquilinos para mejorar la vivienda en la ciudad más cara de Latinoamérica?

La mesa de diálogo sobre alquileres de viviendas se reunió ayer con el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, para abordar la problemática de los alquileres en la Ciudad de Buenos Aires. En una ciudad donde el 40% del salario de los inquilinos se destina al alquiler, los representantes de Inquilinos Agrupados, la Cámara Inmobiliaria Argentina, la Cámara de Propietarios Argentina y  la Defensoría del Pueblo sostuvieron un encuentro donde discutieron soluciones y medidas para el sector.

Gervasio Muñoz es referente de Inquilinos Agrupados. Desde la organización presentaron un pliego con 15 puntos orientados a facilitar el acceso a la vivienda, la obtención de garantías y la defensa de los derechos de los inquilinos. Entre las propuestas, se destaca la gratuidad en las certificaciones de firmas, la creación de un fondo entre el Estado y el sector privado para otorgar e incentivar garantías y el impuesto a la vivienda ociosa.

“Presentamos los 15 puntos y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires escuchó nuestros planteos. Nos respondieron que durante este mes van a pulir las propuestas y evaluar la posibilidad de su aplicación. En la reunión quedó claro que se ha hecho muy poco por la problemática de los inquilinos y que resulta urgente tomar medidas”, explicó Muñoz.

El problema de las garantías propietarias es un eje central de los reclamos. La gran mayoría de los inmuebles en alquiler solicita una garantía en Capital para acceder a la vivienda, y quienes no lo hacen suelen pedir hasta un 50% más del valor de la renta. Es por eso que desde Inquilinos Agrupados proponen un sistema de garantías centralizado en el Banco Ciudad: los inquilinos depositarían un depósito equivalente a medio mes, el Banco saldría como garante y los fondos podrían destinarse a la construcción de viviendas sociales. “El mercado no quiere que suceda absolutamente”, agrega Muñoz.

“Alquilar es un robo” se llama la campaña que lanzaron desde Inquilinos Agrupados. “Nosotros buscamos difundir la problemática y regular el precio del alquiler, que hoy es un robo a mano armada”, concluye Muñoz.