Tras cinco dias de marcha de a pie, las colunas de las organizaciones de la Economía Popular llegan hoy a Plaza de Mayo, para un acto en el que esperan más de medio millón de personas. "Va a ser un hito histórico. Esperamos que el Gobierno escuche", dijeron.

“Esto es impresionante, nos desbordó. No esperábamos tanta gente movilizada en todo el país, superó nuestras expectativas. No hay antecedentes de una marcha así”. Entusiasmado, el referente de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, calcula mas de medio millón de personas concentradas esta tarde, cuando la Marcha Federal de las organizaciones populares que arrancó el lunes desde las cuatro puntas del país confluya en Plaza de Mayo.

“Pan y Trabajo” es la consigna con la que emprendieron su marcha los trabajadores de la economía popular organizados en la CTEP, Barrios de Pie y la CCC -la tríada de San Cayetano que busca incorporarse a la CGT como Síndicato Único de la Economía Popular (SUTEP)- junto al FOL, el Frente Popular Darío Santillán, y la CTA Autónoma. Las columnas largaron la caminata de cinco días desde la Quiaca, Tierra del Fuego, Chaco, Misiones, Río Negro y Santiago del Estero, y pasó por Córdoba, Rosario y otras ciudades del pais. La consigna, explicó Menéndez, se choca de frente con el ajuste anunciado por el Gobierno tras el acuerdo en ciernes con el FMI. “Hace falta que se escuche una voz como la nuestra que le diga al Gobierno que el pueblo ya no se banca ningún ajuste más, que el acuerdo con el FMI va a dejar un escenario de mayor pobreza y de mucha bronca entre la gente”, le dijo a El Grito del Sur desde Rosario, en una de las paradas de la columna del Noroeste.

La agenda con la que llegarán las columnas tiene como eje cinco proyectos de ley que fueron presentados en el anexo de Diputados esta semana y que forman parte de los reclamos históricos del sector: Emergencia Alimentaria, Urbanización de Barrios Populares, Infraestructura Social, Agricultura Familiar y Ley de Adicciones. “Nuestra agenda por supuesto contradice lo que plantea el Fondo, pero no sólo queremos denunciar la situación de hambre, sino plantear nuestras propuestas. Para nosotros es importante demostrar que hay otra agenda, otro camino posible para el pais”, aclaró el jefe del bloque de Diputados del Movimiento Evita, Leo Grosso.

Aunque no estaba en los cálculos de nadie, la marcha será, además, un escenario para demostrar el descontento popular con el veto del Presidente a la ley que retrotraía el tarifazo a noviembre de 2017, sancionada en la madrugada del jueves por el Senado. Esa fue la razón para que en el correr del día de ayer, cuando el veto ya estaba cantado, se moviera el punto de llegada del Congreso a Plaza de Mayo. “Estamos convocando a todos los sectores que rechazan el tarifazo”, describió Grosso, quien destacó la presencia en el acto, pautado para las tres de la tarde, del FIT y de la CGT, que aportarán sus columnas.

Ambos dirigentes resaltaron la “masividad y la heterogeneidad” de la marcha. “Queríamos poner el eje en el interior, porque muchas veces se visibilizan sólo las marchas y los reclamos que se realizan en Capital. Estamos sorprendidos por el nivel de convocatoria en todos los pueblos. Hay mucha bronca contenida”, dijo Grosso, para quien no hay una marcha similar desde aquella homónima de 1994, convocada entre otros por el MTA de Hugo Moyano.

“Es esperanzador. La marcha va a ser un hito histórico. Esperamos que el Gobierno escuche”, coincidió Menéndez.

Las organizaciones son conscientes del escenario de creciente conflicto social. “No hay manera de que no se llame a un paro nacional”, dijo el dirigente de Barrios de Pie.