Durante la madrugada del jueves 14 el clima se tornó tenso en la sala de prensa del Congreso Nacional, a la espera de la votación por la media sanción de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. El Grito del Sur estuvo allí hablando con los representantes de distintos partidos políticos y recopilando la rosca, el poroteo y el pasilleo abortero.

Dentro del Salón de Pasos Perdidos, a metros del recinto donde los diputados y diputadas votaban por la media sanción de la Ley de Interrupción Legal del Embarazo,a efervescencia era inevitable. Los cargadores de celulares y tablets se desparramaban por el piso, la entrada y salida de personalidades, acompañada por los flashes y las cámaras de televisión, construyeron un pululeo constante. Entré cafés en vasos de plástico y mates compartidos, periodistas, y asesores, la espera tensa resultó en victoria. El poroteo, la especulación, la bronca y los nervios mantuvieron alerta a cientos de personas en sus casas, en las calles del Congreso y dentro del recinto.

El Grito del Sur estuvo allí adentro, hablando con los diputados y diputadas sobre la ley, sobre las contradicciones políticas y sobre cómo debe enriquecerse el campo popular con el movimiento feminista, construyendo un mural de voces.

Foto: Charo Larisgoitia

Foto: Charo Larisgoitia

Vanesa Siley- Unidad Ciudadana

¿Qué tiene para aprender el peronismo del movimiento de mujeres?

Creo que el campo nacional y popular debe aprender de las estrategias del movimiento de mujeres. En un marco de políticas de retroceso, salimos a la ofensiva para reclamar la incorporación de derechos. Esa estrategia movimientista me parece muy saludable. El movimiento de mujeres es basista, lo cual también creo que el sindicalismo y el campo popular tiene que aprender. Compartimos posturas diferentes pero hemos aprendido a hermanarnos, y eso también debería ser absorbido. Yo creo que es el tiempo de las mujeres y esto llegó para quedarse

Axel Kicillof- Unidad Ciudadana

El peronismo es una fuerza pionera en los derechos de las mujeres, a partir de la lucha de Evita por el voto femenino. Creo que, como pasó siempre en la historia, queda claro que los derechos aparecen cuando aparece un actor social que los defiende, y ese, hoy, es el movimiento de mujeres y haría muy mal el que no le prestara atención. Para el futuro, creo que hay muchos factores donde la igualdad de género está muy atrasada, acá y en el mundo, y es un trecho muy largo para avanzar. Cuando la gente se queja del gobierno le digo: “Organícense y reclamen lo que es suyo”. Nosotros, como dirigentes, tenemos que acompañar ese movimiento. Es ese nuestro compromiso.

Foto: Charo Larisgoitia

Foto: Charo Larisgoitia

Manuela Castañeira – Nuevo MAS

¿Qué significa estar luchando por una ley que es apoyada por miles de mujeres y jóvenes en las calles? ¿Qué le dirías a esa marea verde?

Lo importante está en la calle, nosotras ganamos una mayoría social, eso hay que demostrarle a esta congreso que nos ha dado la espalda y no parece estar a la altura de las circunstancias. La fuerza es de las pibas, de ahí se terminan de definir los indecisos

Araceli Ferreyra – Movimiento Evita

Acá estamos derrotando mil años de historia, es un cambio de paradigma que opera desde las nuevas generaciones. A mí, el tema del idioma me encanta, el cambio de lo simbólico, aunque tengo que racionalizar para decir “las cuerpas”. Los pibes y pibas en los secundarios hablan naturalmente así. Normalmente las generaciones más grandes les damos las banderas, acá nosotras estamos dispuestas a acompañarlas y marchar detrás de esa energía verde que ha motorizado tantos cambios. Hoy tenemos una mejor calidad democrática gracias a las pibas.

Raquel Vivanco – Libres del Sur

La marea verde representa esta juventud hermosa que viene a darnos una esperanza. Son nuestro presente y futuro más preciado. Es emocionante verlos en la calle con sus pañuelos pidiendo libertad, porque eso estamos reclamando hoy en el Congreso. Son la posibilidad de que nuestros hijos e hijas tengan un futuro más digno.

Foto: Charo Larisgoitia

Foto: Charo Larisgoitia

Daniel Lipovetzky – Cambiemos

¿Creés que es contradictorio estar a favor del aborto mientras el gobierno recorta presupuesto en otras políticas de género?

No. Nuestro bloque está dividido, hay dos presidentes de comisiones que están a favor y dos que están en contra. Respecto a las políticas de género, creo que tenemos una acción importante, de hecho el presidente Macri ha sacado la Ley de Paridad Salarial, ha apoyado el debate parlamentario de la Legalización del Aborto. Más allá de la situación económica, que habrá que revisar en cada caso, creo que nosotros tenemos una política clara vinculada a trabajar en los derechos de igualdad entre el hombre y la mujer, inclusive en la paridad electoral que es una ley que acabamos de aprobar.

Por otro lado en la tensión de la madrugada la periodista feminista Luciana Peker decía estas palabras a los indecisos desde el instagram de “Revista Anfibia”  

Le pido a los diputados indecisos que no levanten la mano en contra de las hijas de la democracia, las chicas tienen voz pero no pueden tener voto. Están pidiendo por sus derechos en una democracia fantoche. Dentro del Congreso de la Nación, con votos que se rifan en Twitter, con votos que se dejan extorsionar por la Iglesia o que se dan vuelta por presiones políticas. Es el futuro el que les está exigiendo más derechos, libertad y la protección de la democracia que no los puede exponer al paredón del peligro.

Foto: Charo Larisgoitia

Foto: Charo Larisgoitia

José Luis Ramón- Partido Intransigente de Mendoza.

¿Por qué, luego de haber anunciado que iba a apoyar la legalización de la interrupción legal del embarazo, decidió votar de manera negativa, rompiendo  incluso con la opinión de su bloque? ¿Responde esto a la presión de sectores conEs muy clara la posición. En la campaña electoral, yo respondo al electorado de la provincia de Mendoza, a quienes prometí que iba a ir en favor de la vida, y resolví cumplir con mi promesa de campaña. Mediáticamente uno puede tener consideraciones sobre el tema. Lo mío fue una consideración que me llevó a pensar que era necesario apoyar el proyecto, pero no recibí ninguna presión de ningún lado. Esto es una gran pantalla de humo, con todo el respeto que me merece el Presidente, que tapa los problemas reales que tienen que ver con lo económico y con lo social. La realidad del interior no es la misma que la de Capital Federal, en el momento en que se está dando este debate, que está claramente encaminado a eso.