Luego de varios dias de atraso en el pago del subsidio habitacional, del que dependen miles de porteños para no quedar en situación de calle, el Ministerio de Desarrollo Social porteño volvió a amanecer vallado y custodiado por un fuerte operativo policial. "Necesitamos soluciones urgentes", reclamó Horacio Ávila, de Proyecto 7.

La sede del Ministerio de Desarrollo Social porteño amaneció ayer cerrada al público y custodiada por un fuerte operativo de la Policía de la Ciudad, conformado por unos 30 efectivos cuya tarea fue dispersar a un grupo no organizado de personas en riesgo de quedar en situación de calle. La espontánea movilización estuvo protagonizada por los clásicos “hotelados”, según el lenguaje burocrático de la Subsecretaría de Fortalecimiento Comunitario, de la que depende el pago mensual de los subsidios habitacionales con el que miles de porteños de bajos recursos afrontan una parte del precio de las pensiones en inquilinatos de dudosa propiedad, sin los servicios básicos pero con los precios y requisitos exclusivos típicos del mercado inmobiliario.

Las ventanillas estuvieron cerradas desde el viernes, cuando los beneficiarios del subsidio fueron hasta el banco Ciudad a retirarlos y se encontraron -otra vez, como suele ser habitual- con la caja de ahorro vacía. “Cada vez que se atrasan en los pagos, los funcionarios eligen esconderse en lugar de dar la cara y se generan este tipo de situaciones, en los que la gente llega hasta Pavón y Entre Ríos en busca de una respuesta y se encuentran directamente con la Policía. Y estamos hablando de gente que si no cobra, se queda en la calle”, describió en diálogo con El Grito del Sur el referente de Proyecto 7, Horacio Ávila, quien denunció vía redes sociales que el cordón policial estuvo a punto de agredir a los manifestantes.

Tal como consignó este medio, hace por lo menos tres gestiones que el Gobierno de la Ciudad arrastra un déficit en la solución habitacional definitiva- ni siquiera transitoria o parcial- para las personas en situación de calle y en riesgo a estarlo. El desinterés Pro es tal que las organizaciones debieron hacer su propio censo para tener a mano una estadística confiable cuantitativa y cualitativamente sobre la población que necesita esa mano urgente del Estado que no llega.

El primer Censo Popular para Personas en Situación de Calle estableció el año pasado que son nada menos que 25.872 personas sin vivienda (5.872 en situación de calle y 20.000 en riesgo de estarlo). La principal política del gobierno para ese universo es la entrega de subsidios habitacionales, que siempre han estado muy por debajo de los montos impuestos por los mercenarios valores del “mercado hotelero” al que esta población puede acceder.

Mientras el Ejecutivo que conduce Horacio Rodríguez Larreta sigue negando la problemática, las organizaciones siguen denunciando que cada vez son más las personas en situación de calle y menos las políticas públicas. “Cada vez hay más gente en calle, es una situación innegable y es consecuencia del ajuste. Tanto en el Frida como en el Monteagudo estamos saturados, no sólo de compañeros que buscan un refugio sino de gente que directamente viene a comer. Y en la glorieta de Paseo Colón, en el bajo, parece la veredita de Flores, que durante años fue una ranchada gigante. Ha vuelto la misma situación”, sostuvo Ávila, quien reclamó “una solución urgente” para los hotelados.