El Foro contra la Violencia Institucional, conformado por una gran cantidad de organizaciones sociales de la Ciudad de Buenos Aires, rechazó la reforma del Código Contravencional que promueve el Ejecutivo porteño. Nuevamente se destacó una masiva presencia de artistas callejeros frente al intento de sancionar los "ruidos molestos".

Ayer por la tarde cientos de personas nucleadas en sindicatos, organizaciones sociales, culturales y de derechos humanos se presentaron frente a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para rechazar la reforma del Código Contravencional que impulsa el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta. La actividad fue convocada por el Foro contra la Violencia Institucional bajo el lema “Ni demagogia punitiva ni Estado policial”.

Varias de las organizaciones que se hicieron presentes en la protesta desarrollan sus actividades en el espacio público y observan con inquietud el proyecto de reforma del Código Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires. El texto presentado por el Ejecutivo porteño prevé modificar el artículo 85 e implementar sanciones para aquellos que perturben “el descanso o la tranquilidad pública mediante ruidos que por su volumen, reiteración o persistencia excedan la normal tolerancia”,  mientras que “cuando el origen de los ruidos provengan de la vía pública la sanción será de dos a diez días de trabajo de utilidad pública, multa de 400 a 2.000 pesos o arresto de uno a cinco días”.

La amplia variedad de organizaciones reunidas frente a la Legislatura denunció la “mirada punitivista” del espacio público, el arte callejero y los espacios culturales independientes que plantea el proyecto de reforma del Código Contravencional a partir de la habilitación de denuncias anónimas, arrestos y multas. Éstas podrían afectar también, a partir de la nueva norma, a cuidacoches y limpiavidrios. La Red Nacional de Teatro Comunitario plantea que “el proyecto no es claro respecto de lo que se considerará ¨ruidos molestos¨. El arte, sin lugar a dudas, no es un ruido molesto. Por el contrario, es un fenomenal ensanchador del horizonte humano y así es visto en muchos lugares del mundo. Por otra parte, vemos con mucha preocupación la propuesta de habilitar ¨denuncias anónimas¨ para impedir lo que alguien pudiera considerar ¨ruido molesto¨. Nuestra práctica intenta desde hace mucho tiempo construir producciones artísticas entre todos los vecinos, aprovechar la heterogeneidad, generar lazos de confianza”. Desde el Sindicato Argentino de Músicos (SADEM) se reunieron con los diferentes bloques legislativos opositores al macrismo, quienes comprometieron su apoyo para intentar frenar el proyecto. También se encontraron con el ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro, quien prometió “intervenir en la redacción de la norma para que no castigue a la cultura”. “La actividad profesional del músico, en la calle, su casa o en los lugares de trabajo, debe estar reconocida como un tesoro cultural, como un trabajo, no como un delito”, sostienen los integrantes del SADEM.

Uno de los caballitos de batalla del proyecto de ley enviado por el oficialismo a la Legislatura es la creación de nuevas figuras para combatir el ciberacoso y las pegatinas de oferta sexual. También busca duplicar las penas de acoso sexual cuando las víctimas sean mujeres o niños. Sin embargo, las asociaciones feministas que se hicieron presentes en la actividad consideran que la ampliación de las figuras contravencionales le da mayor poder a la policía, pero esto no soluciona la violencia de género. En ese marco, las integrantes del Observatorio Contra el Acoso cuestionan que “este proyecto busca agravar las sanciones para la figura de acoso cuando es la misma gestión de Larreta la que no ha hecho nada por implementar las campañas de prevención que la Ley 5742 prevé. Este proyecto es anti-derechos, además de demagogo. El derecho contravencional actúa cuando un hecho de acoso ya ocurrió y lo que buscamos es evitarlos”.

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