Tres referentes barriales, tres miradas sobre la urbanización. Luces y sombras del ambicioso proyecto que impulsa el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en la Villa 31 de Retiro.

Teófilo Tapia

Teófilo Tapia (Referente histórico Villa 31)

“La Villa 31 va a cumplir 100 años y ahora viene un gobierno de derecha, el que menos pensábamos y quiere urbanizar. Si cumplen, nosotros vamos a apoyar, lo haga quien lo haga. Yo soy peronista, apoyamos todos los gobiernos populares. Cristina vino dos veces a la villa: una como senadora y otra como presidenta. Tenía mayoría en el Congreso y le pedimos que se votara la posesión de tierras de la Villa 31 y no lo hizo. ¿Qué podemos decir nosotros como peronistas? Yo no soy macrista, apoyamos esta propuesta porque nos va a sacar de la marginalidad: van a poner el Polo Educativo, vamos a poder ir a la Universidad y hasta tener legisladores. No hay ni un diputado de la Villa 31, la más combativa de todas.

Los partidos políticos están frenando el proceso: cuando el gobierno reconoció a la mesa de urbanización, hubo un grupo de partidos que buscó acaparar la mesa de negociación. El Polo Obrero, Barrios de Pie, Los Invisibles. Buscaban manejar las obras como sucedió en Lugano. Pero acá en la Villa 31 está la mesa de urbanización de los vecinos que peleamos para salir de la marginalidad. Cuando vino el gobierno de Horacio Larreta y nos propuso urbanizar, nosotros nos acercamos. Ahí es cuando empezamos a coincidir, ellos nos decían que no tenían una propuesta cerrada y querían realizar lo que se había votado en el dictamen de Legislatura. Antes, desde los ´70, con Perón existía el planteo del 15% (NdR: Porcentaje del salario mínimo destinado al pago de créditos inmobiliarios). Cuando volvió Perón nos reunimos en Olivos, nos dijo que no se podía urbanizar y nosotros entendimos, porque estaba muy enfermo y mal, pero los muchachos y Mugica insistieron. En ese entonces varias familias se mudaron a Lugano y Fuerte Apache y nació la propuesta de pagar el 15% del salario más bajo como piso.

Esta vez se aprobó el 20% del sueldo más bajo. El tema es que ellos proponen el 20% del grupo familiar y nosotros sostenemos que tiene que ser de uno solo de los integrantes de la familia. El GCBA dice que aquellos que no pueden pagar van a recibir un subsidio y luego van a generar trabajo. Nosotros no estamos en desacuerdo con eso. Pero las agrupaciones políticas dicen que no hay que pagar nada, que somos dueños de la tierra porque llevamos 20 o 30 años. Pero para eso hay que hacer un juicio. Nosotros tenemos el derecho de posesión, pero no somos dueños porque no tenemos escritura. Cuando paguemos la cuota, en 20 años, ahí si vamos a ser dueños.

Nosotros no queremos que sea un barrio de ricos, sino que integren a todos: a los que no tienen trabajo, o al cartonero, para que no tengan que irse el día de mañana. Y que los que estén arriba no se acuerden de nosotros sólo cuando tienen que llenar micros”.

Nilda Fernández

Nilda Fernández (Centro de la Mujer Barrio Carlos Mugica)

“Cuando tuvimos más información de lo que sucedía con el dictamen comenzamos a movernos, a hacer mesas técnicas, a volantear y a comentarle a los vecinos lo que estaba pasando. Visibilizamos muchos de los atropellos. Vamos a ver que sucede el 10 de agosto, que es la fecha en la que buscan transformar en ley el dictamen. Nosotros exigimos que respeten nuestro derecho a la tierra.

Con los vecinos hicimos un abrazo cordial y estamos trabajando en la mesa para que se prorrogue el dictamen. Queremos que pongan las propuestas de los vecinos: no a la privatatización del espacio aéreo, una cuota fija respecto al valor del metro cuadrado, fija y accesible, y no de acuerdo al sueldo. Pedimos una cuota que sea igualitaria para todos.

Me extraña que haya sectores de compañeros militantes, peronistas, que siempre estuvieron con los vecinos pero que ahora están muy cercanos al Gobierno. El Gobierno tiene mucho interés en la villa porque nuestras tierras valen mucho y quieren hacer negocios acá. Yo creo que está difícil que nos quedemos en esta tierra, quieren negociar con el barrio para decir que nos dieron una oportunidad y no nos quisieron sacar. Pero muchos de nosotros no podemos pagar la vivienda, por eso están haciendo esto. Tienen una justificación para la sociedad, pero si no podés pagar ellos se encargan de echarte.

Estamos con una gran incentidumbre, uno está muy denconcertado y esto parece una bomba de tiempo. El barrio está cada vez peor, las calles se inundan y la gente está eufórica. Espero que esto no termine con compañeros violentados ni con violencia”

 

“Las escuelas en los barrios populares se volvieron a convertir en comedores”

Graciela Duarte (Derecha)

Graciela Duarte (Movimiento Popular La Dignidad)

“Nosotros tenemos muchas críticas, ya que éste es un proyecto sin participación de los vecinos. Nuestra disconformidad viene dada porque en el nuevo dictamen no existen instancias reales de participación donde se refleje la voz de los que vivimos en el barrio.

Por eso presentamos una propuesta de borrador alternativa, para acoplar a la de la Secretaría de Integración Urbana. Proponemos que exista una radicación dentro del barrio y que haya condiciones más accesibles para pagar la tierra: no puede haber una tasa mayor al 15% del sueldo mínimo y la jubilación destinado al pago de las viviendas. Actualmente están tasando en $15.000 el valor del metro cuadrado, el suelo y el aéreo, y esto expulsaría a mucha gente que hoy vive acá. Creemos que la tarea más importante es impulsar asambleas con vecinos comunes y no solamente con referentes, que puedan participar activamente de las decisiones”.