En las vísperas de la votación en Senadores, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, junto con la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino y la Subcomisión de Mujeres de Ferro, organizaron la charla “Un pañuelo, muchas camisetas” en la sede del club Ferrocarril Oeste.

Mientras que en el Obelisco los antiderechos se juntaron para manifestarse a favor de la maternidad forzada y el aborto clandestino, la sede de Ferrocarril Oeste reunió a referentes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, a periodistas y deportistas para hablar por primera vez en un club sobre aborto y feminismo .

Camisetas de Ferro, Atlanta, Banfield, San Lorenzo, Comunicaciones, River, Huracán, Racing, Boca y hasta de Atlético Nacional de Medellín dijeron presente. El pañuelo era el mismo. Hasta la pelota en la mesa tenía el pañuelo puesto.

“Que se hable de aborto en las canchas es un gran triunfo”, abrió la charla Elsa Schvartzman, referente de la Campaña, junto con Mónica Santino (técnica de La Nuestra Fútbol Feminista), Ingrid Beck (periodista y directora de Revista Barcelona) y Leonardo Di Lorenzo (jugador de Temperley).

“Cuando hablamos de legalizar y despenalizar el aborto, ¿por qué tiene una conexión directa con el deporte? Porque la historia del deporte siempre la escribieron los hombres oligarcas”, siguió la ex jugadora de Vélez, Mónica Santino.

“Si las mujeres nos vamos ganando un espacio en el fútbol es porque también tenemos derecho a pensar nuestro cuerpo desde el deseo, de cómo queremos jugar y a qué queremos jugar”, explicó sin titubear Santino. Las mujeres también nos merecemos una pelota y hacer con nuestro cuerpo lo que querramos.

“Lo primero que tenés que hacer para jugar a la pelota, si no la podés pasar, es recuperar el autoestima. Entender que poder hacer algo con otras, cuando siempre nos enseñaron que somos todas brujas y que juntas no podemos hacer nada. Mentira. Con el fútbol aprendés eso porque lo pasás por tu cuerpo. Y ese deseo liberador, el que el juego el otorga a la piba a pensar que también tiene derecho a elegir cuándo ser madre”, continuó la técnica y las casi 200 personas presentes seguro coincidían en ese momento en otorgarle la cinta de capitana.

Santino, hincha de Vélez desde la cuna, se sacó la camiseta para finalizar su exposición en la casa de su eterno rival y para festejar que un club le abrió las puertas a un debate referido a la salud pública. Además invitó a todxs a jugar a la pelota el miércoles, junto con el colectivo feminista La Nuestra, para pasar el frío durante la vigilia.

El partido en la Cámara de Senadores podemos perderlo o se puede dar vuelta en el último minuto, pero el gran torneo ya lo ganamos en las calles.

El 30 de junio los antiderechos quisieron teñir de celeste al verde del oeste. La decisión de otorgar el alquiler al estadio Héctor Etchart fue meramente económica: la entrada costaba $50, explicó la presidenta de la Subcomisión de Mujeres y además se pudo confirmar en las redes sociales del club que sólo hicieron convocatoria para la charla por la legalización del aborto. Verde que te quiero verde.