La radio argentina cumple 98 años en uno de los momentos más difíciles de su historia, marcado por la gran cantidad de despidos y la precarización de trabajadores y trabajadoras, la discriminación en el reparto de pauta publicitaria y el incumplimiento del fomento establecido en la ley 26.522 para radios comunitarias, alternativas y populares.

Bajo el lema “Salvemos la radio”, decenas de emisoras y asociaciones radiales denunciaron las problemáticas actuales para el sostenimiento de este medio de comunicación en su cumpleaños número 98. El Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC Argentina), el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA), la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) y la Asociación de Radiodifusoras Bonaerenses y del Interior de la República Argentina (ARBIA), entre otros, aseguraron que se trata de uno de los momentos más difíciles de la historia de la radio, dado que se perdieron miles de puestos de trabajo, se clausuraron emisoras en forma arbitraria y se incumple el fomento establecido en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para las radios comunitarias.

El documento, difundido hoy en el marco del Día de la Radiodifusión en Argentina, plantea los alcances de la situación que atraviesa el medio: “Despidos y precarización de trabajadores y trabajadoras, discriminación en el reparto de pauta publicitaria, clausuras arbitrarias de emisoras, incumplimiento del fomento establecido en ley 26.522 para radios comunitarias, alternativas, populares y de pueblos originarios, discontinuidad de políticas públicas para fortalecer radios escolares, socioeducativas, universitarias, rurales, cooperativas, micro pymes, familiares, y el impacto del tarifazo en la electricidad, son algunos de los problemas que afectan a las miles de personas que realizamos esta actividad en todo el país, a nuestras comunidades y audiencias”.

De los cerca de 3 mil puestos de trabajo perdidos en los medios desde diciembre de 2015, una gran cantidad corresponde a la radio. El caso de Radio América es emblemático porque dejó a decenas de familias en la calle, mientras que otras radios de todo el país efectivizaron despidos y dejaron de pagar sueldos y coberturas médicas. En cuanto a la radio pública nacional, “tampoco escapa a la política de vaciamiento de los medios de bandera: a los despidos y retiros voluntarios se les suma un notorio descenso en la producción propia en la mayoría de sus emisoras en provincias, que repiten cada vez más contenidos producidos en la ciudad de Buenos Aires. Esto no sólo implica un atentado contra las fuentes de trabajo regionales sino también un golpe a la diversidad cultural y el federalismo”.

Por último, el texto afirma que la situación de las radios comunitarias dista de ser la ideal, puesto que “padecen la persistencia de deudas, sub ejecución, rechazos arbitrarios y atrasos de hasta tres años en el pago del Fomento al sector (FOMECA) (…) que en la práctica arrastra una sub ejecución de 270 millones de pesos que el Estado retiene mientras sus destinatarios pasan penurias”. Las radios comunitarias resultan una de las principales víctimas de la “discrecionalidad y concentración en la distribución de la pauta publicitaria”, dentro de un contexto en que mecanismos de redistribución como el Registro de Medios Vecinales de la CABA sufren un fuerte recorte desde fines de 2017.

En el Día de la Radiodifusión argentina, se impone la legítima defensa de un aire público que garantice el derecho a la comunicación, la libertad de expresión, el respeto y la dignidad que merecen trabajadores, trabajadoras y oyentes.