El Juzgado Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Nº 3, a través del juez Pablo César Mantaras, dictaminó la paralización de los trabajos constructivos que se llevan a cabo en la torre Astor San Telmo. El amparo fue impulsado por Casco Histórico Protege y Basta de Demoler, con el patrocinio del Observatorio del Derecho a la Ciudad.

Un amparo impulsado por la Asociación Vecinal Casco Histórico Protege y la Asociación Civil Basta de Demoler, con el asesoramiento jurídico y patrocinio del Observatorio del Derecho a la Ciudad, puso un freno provisorio a la construcción del edificio Astor San Telmo, dado que excede la altura permitida en la zona. La legalidad de las autorizaciones que realiza el GCBA, un problema que el fallo pone de manifiesto.

El Juzgado Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Nº 3, a través del juez Pablo César Mantaras, dictó como medida cautelar la paralización de los trabajos constructivos que se desarrollan en el inmueble ubicado entre la avenida Caseros y las calles Bolívar y Perú. La sentencia, que se dio a conocer el pasado 30 de agosto, expresa que “la obra proyectada excedería los límites de altura previstos para las zonas 3c (de 13 metros) y 5c (de 22 metros) de la APH1”. Cabe destacar que la altura final aprobada para el Astor San Telmo es de 29.30 metros. La empresa TGLT presenta el emprendimiento como “un edificio de viviendas, con servicios y comodidades exclusivas. Un proyecto desarrollado en torno a dos amplios jardines privados que dan luz a todas las unidades, con locales comerciales en planta baja y estacionamientos en subsuelos”. Un edificio-shopping en toda su magnitud, con una superficie de 6.334 m2 que abarca más de la mitad de la manzana.

Un nuevo proyecto inmobiliario inquieta a San Telmo

 

La Asociación Civil Basta de Demoler sostuvo que, además del no respeto de la altura establecida para la zona 3C y 5C del Área de Protección Histórica Nº 1 (APH1), las ilegalidades por incumplimiento del Código de Planeamiento Urbano abarcaron la autorización de retiros en todo el frente del edificio sobre la calle Bolívar y en los últimos pisos tanto sobre Caseros como sobre Bolívar -algo prohibido en el APH1-, la violación del proceso de Evaluación de Impacto Ambiental de acuerdo a la ley Nº 123 y, por último, la violación de los Derechos Culturales de la Ciudadanía por no respetar las normas correspondientes a esta área.

La arquitecta María Rosa Martínez, de Casco Histórico Protege, declaró a El Grito del Sur que “el edificio excede la altura máxima y ellos se han retirado 4,20 mts de la línea municipal para poder obtener mayor altura. Están infringiendo la normativa del Casco Histórico, sólo queremos que cumplan con la ley”.  Por su parte, el presidente del Observatorio del Derecho a la Ciudad, Jonatan Baldiviezo, declaró que “en la Ciudad existe una práctica sistemática por parte de la Dirección General de Interpretación Urbanística para autorizar emprendimientos inmobiliarios violando el Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad con el único objetivo de permitir una mayor capacidad constructiva en los inmuebles y ganancias para los desarrolladores inmobiliarios sin considerar los derechos ambientales y culturales de los porteños. El caso del Astor San Telmo es un ejemplo más”.

El Estudio Aisenson, encargado del proyecto Astor San Telmo, también fue responsable de la construcción del edificio Palacio Roccatagliata, frenado por la Justicia por ilegalidades en el otorgamiento del permiso de obra y violación del Código de Planeamiento.