Con paritarias sin resolver en distintas provincias del país, transferencia del presupuesto educativo hacia las fuerzas de seguridad y un recorte constante en la educación pública, docentes y estudiantes de todo el país marcharon al Congreso Nacional para exigir respuestas del gobierno y soluciones a los distintos conflictos.

Blancos, celestes, cuadriculados, con botones al frente o atados a los costados, con los nombres bordados, lisos o con texturas. Cientos de guardapolvos se mueven, se abrazan, caminan por la Avenida Callao ocupando desde Corrientes hasta Rivadavia. Llevan carteles, pines, pañuelos, consignas. Charlan entre ellos, levantan banderas, ríen, paran a comprar un choripan en los puestos indispensables que afloran a la vera de cada movilización. Ese es el paisaje de la marcha nacional que encontró a miles de docentes y estudiantes bajo el sol de septiembre.

La multitudinaria movilización, que fue acompañada por un paro de 48 horas en la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal,  tuvo un 90% de acatamiento tanto del sector público como privado.

Al reclamo por la paritaria nacional, la continuidad del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid) y del Fondo Compensador, un mayor presupuesto para la educación y una nueva Ley de Financiamiento Educativo, se sumó el pedido de justicia por las muertes de Sandra y Rubén y el repudio al secuestro y la tortura de Corina De Bonis, docente de Moreno.

La columna integrada por docentes de escuelas públicas, privadas, no docentes y estudiantes, marchó desde el Palacio Pizzurno -sede del Ministerio de Educación- hasta el Congreso Nacional. El recorrido fue definido en función de la sesión especial que se llevaría a cabo en el recinto para tratar la problemática de la presupuesto educativo. Sin embargo, esto no fue posible ya que el oficialismo estuvo ausente y por una diferencia de 7 legisladores no se obtuvo el quórum.

El acto central de la movilización se realizó en la Plaza de los Dos Congresos, alrededor de la una del mediodía. Con el sol en la cara y los globos de diversos sindicatos flotando sobre las cabezas, se escucharon las voces de los referentes sindicales.

“Cuando hablé en el Congreso dije que sentía vergüenza ajena de ser diputado por aquellos diputados que no tuvieron la dignidad de estar en su banca”, declaró en el acto oficial Hugo Yasky, secretario general de la CTA. “La lucha por la escuela pública no la vamos a abandonar, no hay golpe, no hay tortura, no hay amenaza que nos vaya a poner de rodillas. Sepan que estamos de pie, que el guardapolvo blanco es nuestro orgullo y lo vamos a defender con uñas y dientes. Si quieren que las maestras y los profesores seamos cómplices de la destrucción de la escuela para tener mano de obra barata sepan que no”, concluyó.

Mirtha Petrocini, titular de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), recordó a Sandra y a Rubén, la vicedirectora y el auxiliar muertos debido a la trágica explosión por una pérdida de gas en la Escuela Nº 49 de Moreno.

El acto contó con la presencia de los diputados Axel Kicillof, Leopoldo Moureau, Laura Alonso y Daniel Filmus. Roberto Baradel, secretario general de SUTEBA, agradeció la solidaridad con el reclamo realizado esta misma mañana en el partido de Moreno en repudio de las torturas sufridas por Corina De Bonis, maestra del CEC 801, quien fue secuestrada, golpeada y marcada con la frase “ollas no” sobre su piel. Baradel anunció que mañana se realizarán diversas “Marchas de antorchas” convocadas por la comunidad educativa de Moreno, bajo las consignas “Justicia por Sandra y Rúben, repudio al secuestro y tortura de Corina y las amenazas a la comunidad educativa de Moreno, y que el gobierno respete a los docentes”.

“Hagan lo que hagan, digan lo que digan, no nos van a doblegar. No les vamos a firmar salarios a la baja, no vamos a resignar derechos sin levantar la voz y decir que queremos escuelas seguras, comedores escolares  y una educación pública de calidad”, aseguró Baradel. “La escuela pública se merece ser respetada, es un pilar de la democracia”.

En el partido de Moreno 280 escuelas están cerradas desde hace más de un mes dejando a más de 70 mil chicos sin clases y esto es sólo una parte de la realidad educativa de la provincia de Buenos Aires, donde más de 800 escuelas permanecen cerradas por problemas con las instalaciones de electricidad o gas, o por la caída de techos.

Por otra parte -desde el oficialismo- el ministro de Educación Alejandro Finocchiaro se dirigió a la prensa respecto a la movilización y declaró que “no sirve de nada generar malestar” y subrayó que por parte del gobierno el “diálogo” está siempre. Sin embargo, el aumento propuesto en la última mesa de negociaciones está muy lejos de las previsiones inflacionarias oficiales. En cuanto a las deficiencia de infraestructura, la respuesta oficial es nula.