Plata en negro, funcionarios sin identificación y promesas de subsidios que no se cumplen: mientras el número de personas en situación de calle crece al calor de la crisis, la administración de Rodríguez Larreta ideó un nuevo método para barrer las "ranchadas" de la vista de todos.

El número de personas en situación de calle en la Ciudad crece con la misma intensidad con la que el Ejecutivo que conduce Horacio Rodríguez Larreta se esfuerza para disimular que el problema existe. El Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, encargado de asistir a los sin techo, se obstina en sostener que son apenas 1091 las personas en esa situación. Una cifra cuestionada por las organizaciones sociales –afirman que son por lo menos siete mil– y que volvió a quedar en ridículo esta semana, cuando se conoció que en el último año se sumaron 59 mil nuevos indigentes, según la propia Dirección de Estadísticas y Censos porteña. Con los paradores nocturnos saturados y en malas condiciones, y mientras sigue acumulando denuncias por las razzias nocturnas que realizan la Policía de la Ciudad y el Ministerio de Espacio Público, el Pro ideó una nueva herramienta para esconder las ranchadas: aloja familias enteras en hoteles familiares –algunos de ellos, en provincia– pagando al contado y con plata en negro, tarea para cual destinó funcionarios que no forman parte ni de la estructura encargada por ley para hacerlo y que no están capacitados para el trabajo con indigentes.

La nueva metodología fue descripta a El Grito del Sur por distintas ONGs y organizaciones que trabajan la problemática. “Se identifican como empleados del Ministerio de Espacio Público o de las comunas, depende el caso, lo cual es extraño porque de ser así los conoceríamos. Llegan a la ranchada y directamente les recogen sus pertenencias, los suben a una camioneta y los dejan alojados en un hotel familiar. En algunos casos pagan con cheque y en otros, con plata en efectivo. Les prometen que un trabajador del BAP los va a visitar para tramitarles el subsidio, lo que después no pasa. A los 30 días están otra vez en la calle”, contó Antonio Favatella, de la ONG Sopa de Letras, que asiste a personas sin techo en el barrio de Barracas.

Situaciones similares sucedieron en la recova de Once y barrios como San Telmo y La Boca, y también en otros de menor densidad de población sin techo como Parque Avellaneda. En ese barrio, un grupo de vecinos se organiza hace años para asistir con viandas, abrigo y posibles soluciones transitorias a las familias en calle. Según contaron a este medio, registraron al menos dos casos: uno frente al Cesac 13 y otro bajo la autopista Perito Moreno. “Trabajábamos con dos varones adultos que paraban frente al Cesac. De golpe un día no los vimos más y nos enteramos que los habían hotelado en San Telmo. Al mes, volvieron a la calle”, relatan. “Y en el caso del bajo autopista, les levantaron todas las pertenencias y los ubicaron en un hotel en provincia donde todavía permanecen por sus propios medios”, agregaron.

Los vecinos organizados pudieron dar con uno de los supuestos funcionarios que se encarga de la tarea. Responde al nombre de “Walter” y dice que actúa “bajo las órdenes de Horacio Rodríguez Larreta”, y que participa de las reuniones con vecinos que el jefe de Gobierno realiza periódicamente en los distintos barrios. De allí, supuestamente, recoge los reclamos para “levantar” las ranchadas que le señalan. Cuando se lo apura para que afirme bajo qué estructura del Gobierno se desempeña, cambia el tema de conversación.

Un vecino de La Boca que vivía en calle dio por su parte un testimonio similar. Fue el 30 de agosto. Ese día, una camioneta del BAP, otra de Espacio Público (que la gente sin techo reconoce como la “camioneta blanca”), la policía de la Ciudad “y un señor que no se identificó”, llegaron hasta donde paraba. El “señor” le dijo que ya no podía estar en la calle, mientras le levantaban las pertenencias. Más tarde, esa persona la alojaba en un conventillo del barrio por cinco mil pesos y antes de irse le prometió que le iban a tramitar el subsidio habitacional, algo que nunca sucedió.

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“Hay cada vez más gente en la calle, pero el Gobierno se encarga de limpiarlos”, dice Favatella. “Primero van y los amenazan, y si no pueden hacerlo hacen lo que están haciendo desde que empezó el invierno: les ofrecen un determinado dinero para pagar el hotel y los tienen 30 días escondidos, pero no le resuelven el problema. No reconocen que son gente con derechos como cualquiera”, agrega.

OLLAS POPULARES PARA SEGUIR ORGANIZÁNDOSE

Las organizaciones que convocaron al frazadazo a fines de agosto para reclamar políticas públicas efectivas con el objetivo de que nadie más viva en la calle realizan hoy desde las 11 un encuentro en el Congreso, adonde convocan a compartir una olla popular. Entre ellas, No Tan Distintas, Proyecto 7, el MP La Dignidad y la CTEP.