En un año de grandes logros y organización, el movimiento feminista logró repensar la forma de autodenominarse y la pluralidad de voces que busca englobar. Luego de días de debate, se decidió en asamblea rebautizar al evento como "Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans".

Los ecos de Trelew aún resuenan. Las conversaciones de amigas, las notas en los medios, las fotos en las redes, las conclusiones de lo sucedido y la adrenalina por lo que se proyecta no permiten dejar atrás el fin de semana que tiñó de verde la Patagonia.

En este encuentro fue fundamental repensar la identidad y la pluralidad del movimiento feminista. Por un lado, se volvió imperante visibilizar en el nombre del evento al colectivo travesti y trans, desarticulando el binarismos. Si bien en 1986, cuando se bautizó al Encuentro, estas identidades no fueron incluidas, actualmente los colectivos travesti y trans son fundamentales para el movimiento feminista argentino. Este año, por primera vez en el contexto de un Encuentro Nacional de Mujeres, se realizó una marcha contra los travesticidios y transfemicidios, que se han cobrado 63 víctimas en lo que va del año. Días antes del encuentro se cumplió el tercer aniversario del asesinato de Diana Sacayán, referente del movimiento travesti y trans, por cuya muerte este año la Justicia pronunció la primer condena por ‘travesticidio’, homicidio agravado por odio a la identidad de género. También se reivindicó la necesidad de una ley de cupo trans a nivel nacional y su reglamentación e implementación en el único lugar del país donde se aprobó, la provincia de Buenos Aires.

Otro de los puntos fundamentales que se planteó antes y durante el fin de semana largo fue pasar a nombrarlo Encuentro Plurinacional. En Argentina conviven 36 naciones indígenas, que conservan la lengua y costumbres de sus ancestros, pero no son reconocidas. Las mujeres de los pueblos originarios sufren una triple opresión por su género, por su etnia y por su clase. Organizaciones como el “Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir”, las “Feminista del Aby Yala” y la “Resistencia Cushamen” comenzaron la campaña “Nos queremos plurinacional” con el fin de ser nombradas dentro del feminismo, un movimiento que se busca horizontal y engloba reclamos de los más perjudicados por el sistema capitalista y patriarcal.

Claudia Korol es periodista y educadora popular y forma parte de la organización “Feministas del Aby Yala”. En diálogo con El Grito del Sur, Korol cuenta:

“Ya hace varios años, en el “Taller de Mujeres Indígenas” de los encuentros se venía presentando la propuesta de que se llamen plurinacionales, reconociendo de este modo a las mujeres de los diversos pueblos originarios que habitan nuestros territorios. En el 2017, en Chaco, se resolvió que el 33º Encuentro se realizara en la Patagonia para que fuera un respaldo a las mujeres mapuches fuertemente criminalizadas por las políticas coloniales, patriarcales y extractivistas del capitalismo neoliberal.  Realizar el 33º Encuentro en territorio ancestral mapuche era un aliciente para que esta demanda fuera asumida por todas las participantes. Es un modo de denunciar que los Estado-Nación fueron creados sobre la base del genocidio indígena y negro. No es una demanda sólo de las hermanas originarias, sino de todas las que entendemos que no es posible continuar reproduciendo las dinámicas colonialistas y racistas”.

Las mujeres y disidencias de los pueblos originarios luchan y resisten por la recuperación de sus territorios ancestrales, razón por la cual son perseguidas y criminalizadas. Además, estas comunidades están atravesadas por la pobreza y vienen liderando la lucha contra los proyectos extractivistas y la megaminería. También es importante recordar que el año pasado la violencia de las fuerzas de seguridad se cobraron la vida de Rafael Nahuel y Santiago Maldonado, ambos durante ataques represivos contra manifestaciones de la comunidad mapuche.

“Los feminismos comunitarios e indígenas son parte del movimiento feminista y de los feminismos plurales que habitan nuestro continente. Una parte de los mismos están articulados en nuestra propuesta de “Feministas de Abya Yala”, pero muchos más andan creando espacios colectivos de defensa del territorio cuerpo y el territorio tierra, cuidando los bienes comunes, reconociendo que somos parte de la Naturaleza. La lucha de los pueblos originarios por el buen vivir también tiene una base de cosmovisiones que dialogan con los feminismos plurales, en lo que éstos tienen perspectivas anticapitalistas, de lucha contra el extractivismo, el saqueo y la destrucción del planeta, contra los femicidios y genocidios históricos y actuales”, agrega Korol.

Aunque el cambio de nombre fue planteado previo al Encuentro, la comisión organizadora decidió que se debata durante el mismo. El debate tuvo lugar durante el taller de “Mujeres y libre determinación de los pueblos”, que contó con aproximadamente mil participantes. Durante la tradicional marcha que se realiza el día domingo, las mujeres y disidencias apoyaron el reclamo de “Nos queremos plurinacional” a través de cantos, consignas y carteles. Los grupos feministas de los pueblos originarios marcharon junto con la “Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito” y realizaron una performance con máscaras mapuches de colores (Kollon) y animales.

Finalmente, el grito de territorios y cuerpos colonizados se hizo escuchar. El lunes 15 se decidió en asamblea -además de elegir la ciudad de La Plata como sede para el próximo Encuentro- rebautizar como Plurinacional al evento que reúne al movimiento feminista argentino una vez al año.