Nueve familias fueron desalojadas a la fuerza en el barrio de La Boca, incumpliéndose lo que los mismos jueces intervinientes habían determinado.

Tras un violento desalojo, nueve familias del barrio porteño de La Boca quedaron en situación de calle. El disturbio comenzó en la madrugada del viernes 23 de noviembre y duró hasta las 8 de la noche del mismo día. Más de diez policías obligaron de forma violenta a abandonar su hogar a las personas que residían en la calle Rocha 915 y, a pesar de que nueve niños y niñas se encontraban en el interior de la vivienda, el operativo incluyó gases lacrimógenos.

“Fue un desalojo muy violento y eso sienta un precedente. Si bien viene habiendo desalojos desde que se aprobó la ley del ‘Distrito de las Artes’, en este caso no se respetó ni siquiera que hubiera menores y personas con discapacidad”, relató a El Grito del Sur Emiliano, integrante de la agrupación “Vecinos de La Boca”. “Quieren hacer del barrio la continuación de Puerto Madero y todo lo que sea negro y pobre les molesta”, agregó.

Previamente, el conflicto de la vivienda de la calle Rocha ya había sido intervenido por los jueces del Juzgado Civil Nº 93 y 46 y se había pautado un desalojo pacífico para fines de diciembre. Sin embargo, hubo un cambio de parecer. Natalia Quinto, referente de La Boca Resiste y Propone (LBRP) informó a este medio que “los jueces consideraron que había que avanzar, pese a que ellos mismos habían ordenado que esté el ‘Consejo del Menor y la Familia’”.  “No estaba ni la Asesoría General Tutelar (AGT), ni el BAP, por lo cual no estaban asegurados los derechos constitucionales de las familias. La jueza decidió priorizar el derecho de propiedad privada del dueño a toda costa y dejó a las familias en situación de calle”, contó Quinto.

El gobierno porteño no dio una respuesta concreta a los vecinos desalojados, puesto que solamente les otorgó un subsidio habitacional que, por ser feriado bancario, no pudieron cobrar. Mientras tanto, los menores desalojados fueron acogidos por las familias vecinas. “Según la propia definición de vivienda adecuada y todos los pactos y convenios a los que la Argentina suscribe, los paradores siguen siendo situacion de calle”, agregó Natalia Quinto.

La situación habitacional del barrio de La Boca se agrava cada vez más desde que se aprobó la Ley N° 4.353, que busca darle una lavada de cara al barrio a través de la creación de un Distrito de las Artes. Luego de que importantes galerías y museos se mudaran a esta zona, los desalojos se multiplicaron. Ya son más de 200 los espacios artísticos y recientemente Proa, la fundaciòn de arte de la empresa multinacional Techint, abrió su nueva sede “Proa21” a metros de la primera. Este movimiento artístico resultó en la expulsión de 1.106 ciudadanos de sus casas en el último año.

Según un informe del Observatorio de la Ciudad entre los meses de febrero y marzo de este año, 64 familias del barrio serán desplazadas en 19 desalojos ya ordenados. Además, ya existen 61 procesos de desalojos en curso que, al finalizar, dejarán a más de 300 familias en la calle. Tampoco cumplen con el art. 29 de la Ley N° 4.353 – se informa en este mismo documento-, según el cual el GCBA debería “atender la situación de vulnerabilidad social en la zona, relevando la necesidad de soluciones habitacionales, y disponer acciones direccionadas a facilitar la permanencia de las familias radicadas actualmente en el Distrito de las Artes”.

“Dijeron que iban a parar y ahora hacen esto, saben que los miran por el G20, pero ¿qué va a pasar después? Había un solo medio cubriendo y casi los llevan presos”, dijo Emiliano en referencia a la reunión que consiguió la mesa de vecinos con representantes de los distintos ministerios y organismos de protección de derechos, luego de que el Tribunal Internacional de Desalojos dictaminara que en La Boca se viola el derecho humano a una vivienda adecuada.