Organizaciones sociales, civiles y sindicales que nuclean a personas migrantes se juntaron en el Congreso con diputados nacionales para discutir cómo frenar la ola de xenofobia y el retroceso de derechos para migrantes y refugiadxs que propone el gobierno de Cambiemos.

Con el objetivo de marcar la cancha frente a la intención del Gobierno de sancionar una nueva ley de migraciones “más dura”, organizaciones sociales, civiles y sindicales que nuclean a personas migrantes confluyeron ayer junto a intelectuales y diputados de la oposición en un foro de debate en el edificio anexo de la Cámara de Diputados. Durante tres horas, expusieron acerca de la necesidad de defender la ley vigente, y frenar lo que consideran un retroceso general en materia de derechos desde la llegada de Cambiemos al poder. Las organizaciones coincidieron en redoblar los esfuerzos de cara a combatir la ola xenófoba desatada tras la represión durante la votación del presupuesto 2019. A partir de este acontecimiento, dirigentes políticos y medios de comunicación hegemónicos volvieron a señalar a la migración como la causa de todos los males.

Horacio Pietragalla, diputado de UC

De la charla participaron los diputados de Unidad Ciudadana Horacio Pietragalla, Mónica Macha y Gabriela Cerruti, además de Romina Del Plá, por el FIT, y Edgardo Depetri, por la CTA. Disertaron Verónica Jaramillo Fonnegra, del Programa Migración y Asilo de la UNLa; Raisa Cetra Ortiz, por el CELS; Lucía Galoppo, de CAREF; Doris Quispe, de la Asociación Civil Rompiendo Muros; Lourdes Rivadeneyra, referente de la Red de Migrantes y Refugiados de la Argentina; Ana Penchaszadeh, investigadora del Instituto Gino Germani, y Mariana Berehan, en representación de OIM, entre otros.

“La ley vigente es un modelo de vanguardia para el mundo”, introdujo Berehan. “No sólo garantiza el estándar internacional en materia de derechos humanos, sino que garantiza el control y la seguridad. Es un modelo que hay que reafirmar y defender ante los intentos de modificarla, basados en falacias”, aseguró.

Lourdes Rivadeneyra, de la Red Nacional de Migrantes y Refugiados

El asesinato de Rodolfo Orellana, de origen boliviano, a manos de la policía bonaerense esa misma madrugada en una toma de tierras atravesó la mayoría de los discursos. “Es un ejemplo de cómo nos persiguen y nos matan”, dijo Zulema Montero, de la organización Yanapacuna, quien además denunció que en diciembre esperan “170 allanamientos en los talleres textiles de la provincia que ponen en riesgo nuestro trabajo”. “Siempre cargan contra nosotros, pero a los intermediarios y a las marcas que después venden la ropa que nosotros hacemos para los shoppings de Palermo nunca los tocan”, denunció.

“La xenofobia es la forma ideológica que tiene el capitalismo para desligar culpas”, afirmó Ana Paula Penchaszadeh y pidió “declarar la emergencia en materia migrante”. “Si queremos que dejen de utilizar a los migrantes como chivo expiatorio en las campañas electorales o cuando las papas queman, hay que lograr garantizar los derechos políticos y electorales de ese 4,5 por ciento de la población”, dijo la investigadora dirigiéndose a los legisladores.

Por su parte, Lourdes Rivadeneyra, de la Red de Migrantes, recordó que dos años atrás las organizaciones del colectivo realizaron la primera marcha durante el gobierno de Cambiemos, en rechazo a la creación de una cárcel para migrantes. “Desde ese momento supimos que se venía una etapa de resistencia ante un retroceso de derechos”, señaló. “Hace 25 años que llegué a este país y por primera vez en años volví a sentir miedo de que me paren en la calle por el color de mi rostro”, dijo y, por último, llamó a “ampliar los espacios de discusión con la sociedad” ante la creciente ola xenófoba. “Hay que defender los derechos conquistados”, cerró.